El presidente de EE UU, Barack Obama, alabó el "modelo de excelencia" que fue la misión Apolo XI, al conmemorar el 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna, aunque no quiso indicar si apoya nuevas exploraciones.
"Su extraordinario trabajo inspiró a una generación entera", aseguró el presidente estadounidense en una recepción en la Casa Blanca a Neil Armstrong, Edwin Buzz Aldrin y Michael Collins, así como el actual administrador de la NASA, Charles Bolden.
La agencia espacial estadounidense "hará todo lo que pueda en las décadas venideras para continuar esa misión inspiradora", aseguró el presidente, quien recordó cómo, siendo un niño en Hawai sentado en los hombros de su abuelo se asombró "ante la maravilla que era el trabajo de estos astronautas" aquel 20 de julio de 1969.
Insistió en que "el modelo de excelencia será siempre los hombres de la misión Apolo XI" y reiteró su compromiso con volver a hacer de la ciencia "algo interesante" que elegir como carrera profesional para los universitarios de mañana.
Sin detalles sobre el futuro
No obstante, el presidente estadounidense no quiso detallar qué planes tiene para la NASA para los próximos años o si respalda los llamamientos para enviar una misión tripulada a Marte, como han pedido Aldrin y Collins.
Su predecesor, George W. Bush, anunció en 2004 planes para volver a enviar al hombre a la Luna para 2020, después de que esos viajes se suspendieran por motivos presupuestarios en 1972, y mencionó la ambición de llegar a Marte, aunque ese proyecto parece en entredicho.
Tras su llegada a la Casa Blanca, Obama ordenó una revisión de esos proyectos, que correrá a cargo de una comisión presidida por el ex director de Lockheed Martin Norman Augustine y que debe presentar sus conclusiones a finales de agosto.
Una de las preocupaciones es el coste del programa. La NASA ya tiene previsto poner fin a finales del año próximo a los vuelos de sus transbordadores espaciales y diseñar un nuevo vehículo, capaz de llevar al hombre a la Luna, a lo largo de los próximos diez años, en un programa con un presupuesto de 35.000 millones de dólares.
Llevar al hombre a Marte se ha calculado en torno a los 150.000 millones de dólares, un coste muy alto en el mejor de los casos y prohibitivo en la crisis económica que atraviesa Estados Unidos.
El reto de Marte
Aun así, los astronautas que viajaron en las distintas misiones Apolo a la Luna creen que ese objetivo, hoy día ciencia ficción, debe hacerse realidad.
En una rueda de prensa en la sede de la NASA en Washington, con ocasión del aniversario, estos astronautas se mostraron unánimes en la necesidad de viajar al planeta rojo.
Aldrin, que en los últimos días ha repetido ese mensaje en numerosas comparecencias públicas, aseguró hoy que "quizás haya vida en Marte y si la hay, por supuesto que tendríamos que ir y echarle un vistazo".
"Cuando lleguemos allí, si no hay vida antes, la habrá a partir de entonces, porque la llevaremos nosotros, sea gérmenes, bolsas de desperdicios abandonadas, lo que sea", opinó.