El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, advirtió que sólo el pueblo tiene la potestad de inhabilitarlo, y pidió calma ante rumores de un golpe de estado por militares que se oponen a una consulta popular que se propone realizar el domingo.
Al hablar anoche, el mandatario denunció que el Congreso y la Corte Suprema de Justicia pretenden inhabilitarlo y que pidieron a las Fuerzas Armadas que desobedezcan sus órdenes.
Zelaya habló en cadena de radio y televisión acompañado de representantes de organizaciones obreras, campesinas, indígenas, comunales, magisteriales, estudiantiles y políticos que apoyan la consulta a la que convocó el domingo para preguntar si debe abrirse o no un proceso de reforma constitucional.
El presidente declara que quiere que la democracia hondureña pase de representativa a participativa.
La encuesta es rechazada por políticos de partidos tradicionales, empresarios, autoridades religiosas y medios de difusión, catalogados por Zelaya como conservadores, que se oponen a que el pueblo se pronuncie.
El Congreso, la Corte Suprema de Justicia y el Tribunal Supremo Electoral declararon que la consulta es ilegal.
Fuente: Ansalatina