Los talibanes mataron el lunes a cuatro policías en la provincia de Kunduz, en el norte de Afganistán, mientras que un soldado afgano murió el domingo al estallar una bomba en el sudeste del país, indicaron las autoridades locales.
En Kunduz, cerca de la frontera con Tayikistán, los talibanes atacaron la mañana del lunes un puesto de policía en el distrito de Shir Jan, matando a cuatro policías, indicó por teléfono a la AFP el general Abdul Razaq, jefe de la policía provincial.
El oficial dijo que no había informaciones sobre bajas entre las filas insurgentes, que suelen llevarse consigo los muertos en cuanto se retiran de un lugar.
En la provincia de Patkya (sudeste), una bomba colocada al costado de una carretera estalló el domingo al paso de un vehículo del Ejército Nacional Afgano, matando a un soldado e hiriendo a otros dos, indicó el ministerio de Defensa.
Las violencias de los insurgentes afganos, entre ellos los talibanes derrocados del poder a fines de 2001 por una coalición militar liderada por Estados Unidos, redoblaron en intensidad los últimos dos años a pesar de la presencia de 70.000 soldados extranjeros, a los que se sumarán este año unos 21.000 militares estadounidenses.