Algunos "hackers" o espías digitales consiguieron entrar en los sistemas informáticos del Departamento de Defensa de Estados Unidos y robaron datos sobre el nuevo avión de combate del tipo F-35 Lightining II, informa hoy el diario norteamericano "The Wall Street Journal".
En círculos de seguridad cercanos al gobierno se sospecha que los espías digitales operan desde China. Las informaciones agregan que en los últimos meses se registraron también varios ataques contra el sistema de vigilancia del espacio aéreo de la aviación militar norteamericana.
"The Wall Street Journal" cita además a un funcionario anónimo del gobierno, que indica que ese tipo de ataques por parte de "hackers" se han incrementado en los últimos tiempos.
El espionaje digital no afecta sólo al Pentágono, sino también a otras instituciones públicas y militares, así como a empresas privadas. Los ataques se dirigen contra "todo lo que mantiene en marcha a este país", señala la fuente. "Nunca había ocurrido algo así", agrega.
Todavía no está claro cuáles son los daños causados con el robo de datos sobre el avión militar, apunta también el diario. Aunque los espías tuvieron acceso a informaciones sobre el diseño y el sistema electrónico del jet de combate, el material secreto más delicado está seguro. Según el rotativo, ese tipo de informaciones es almacenada en computadoras sin acceso a Internet.
Las informaciones sustraídas podrían servir a potenciales enemigos de las fuerzas militares norteamericanas para optimar sus defensas contra un avión como el F-35 Lightining II, indicaron otros funcionarios a "The Wall Street Journal".
El diario estima además que el incidente es indicio de un creciente "enfrentamiento informático" entre Estados Unidos y China. Hace dos semanas, el periódico norteamericano había informado también de la incursión de espías digitales en el sistema de abastecimiento eléctrico de Estados Unidos.
"Hackers" roban datos sobre un jet militar de EE.UU.
El espionaje digital no afecta sólo al Pentágono, sino también a otras instituciones públicas y militares, así como a empresas privadas. Los ataques se dirigen contra "todo lo que mantiene en marcha a este país", señala una fuente. "Nunca había ocurrido algo así", agrega.