Desde hace mucho tiempo que los videojuegos dejaron de ser aventuras de argumentos tan simples como salvar a la princesa o derrotar al imperio malvado. Fanáticos, cada día más maduros, han hecho de sus favoritas aquellas historias más elaboradas, donde no da lo mismo usar uno u otro personaje.
Es por eso que, al igual que en la industria del cine, las compañías presentan cada vez más títulos basados no en el futuro, sino en el pasado de las franquicias más importantes. Se trata de las precuelas, un fenómeno que comienza a asentarse en el mercado de los videojuegos.
Por demanda popular
Claro que no se trata de llegar y lanzar una precuela de la nada. Los estudios escogen sus series más populares o las que simplemente los fanáticos piden a gritos. Es el caso de Final Fantasy 7, un juego de rol lanzado en 1997 para PlayStation y considerado por muchos como el mejor de la saga.
Sus fanáticos se organizaron para que Square Enix, su compañía creadora, lanzara un remake del mismo juego, pero adaptado a las gráficas de las consolas modernas. Los grupos no lograron su objetivo, pero se llevaron algo mejor. Crisis Core: Final Fantasy 7 fue el nombre del juego lanzado para la consola PSP en donde se relatan los hechos previos al mítico juego.
Otras precuelas son lanzadas cuando la serie alcanza cierta edad y se quiere reencantar a la audiencia. Como las series de terror Silent Hill y Resident Evil, que cuando ya estaban avanzadas en su historia, decidieron retomar una línea argumental que lo llevó al pasado.
Así surge, primero, Resident Evil Zero en el año 2002 -título que será relanzado este año para Wii- y Silent Hill Origins, que llegó a PSP y PS2 el año pasado. Ambos juegos tienen la particularidad de retratar los hechos que iniciaron las historias de terror y, además, poseen modos de juego similares a los de la primera experiencia.
Otros clásicos que retomaron la senda del pasado fueron Metal Gear Solid 3, que a pesar de ser el tercero de la serie, es el primero cronológicamente, y Metroid Prime, un juego que apareció como precuela de la serie Metroid, de los 80, y que después originó su propia serie independiente.
Pensando desde el principio
Pero no sólo es necesario ser una serie consagrada para llegar a tener una precuela. Muchos proyectos ahora nacen sabiendo que dentro de sus planes estará lanzar pronto un juego que cuente su pasado.
Un ejemplo es Dead Space, el juego de terror espacial lanzado el año pasado por Electronic Arts y que relata la historia de una tripulación que viaja para saber la situación de una estación espacial con la cual se perdió contacto. Al llegar, la nave ya está infestada por monstruos, pero nunca se sabe cómo.
Eso hasta que Electronic Arts anunció Dead Space Extraction, para Wii, un juego en el cual se relatan los momentos en los cuales se realizó la invasión de estas criaturas, completando así la historia del juego.
Otra serie que se tomó en serio el negocio de las precuelas es Halo, el juego en primera persona más popular para la consola Xbox y que en 2007 concluyó su trilogía con el lanzamiento de Halo 3. Pero los jugadores querían saber más, por lo que Microsoft preparó no sólo una, sino dos precuelas: Halo Wars, que mostró los inicios del conflicto desde la perspectiva de un juego de estrategia, y Halo 3 ODST, una expansión del título inicial, visto ahora desde la perspectiva de otro soldado.
También en el cine
El fenómeno de las precuelas ha sido tan exitoso, que incluso los estudios de cine han buscado en los videojuegos recrear las historias que anteceden a sus películas. Quienes más han utilizado esta técnica son los creadores de la serie Star Wars, con varios títulos que sirven para llenar los vacíos dejados por los filmes de George Lucas.
Dentro de los últimos destacan Star Wars Unleashed, donde se cuenta la historia del aprendiz de Darth Vader, y Knights of the Old Republic, basado en los orígenes del universo de Star Wars.
Este año, el más reconocido ha sido Watchmen: The End is Nigh, que se adelanta a la película y muestra la época en que Nite Owl y Rorschach combatían el crimen en las calles.
La precuela inesperada
Un caso particularmente anecdótico es el de Shadow of The Colossus, un clásico de culto en el cual los jugadores nunca supieron que estaban jugando la precuela de un juego hasta que llegaron a la escena final. Hasta el día de hoy es considerada una de las sorpresas mejor hechas.
Fuente La tercera suplemento tendencias