Morales entra en tercer día de ayuno sin lograr código electoral

El mandatario entró en el tercer día de su huelga de hambre, pero los parlamentarios opositores se resisten a volver desde sus regiones a La Paz para un debate sobre el contenido del código electoral transitorio, clave para las elecciones generales de diciembre. En tanto, la oposición aseguró que dialogaran sólo si Morales garantiza "elecciones limpias".

Nuevas imágenes del estado de Morales. Foto: EFE
Nuevas imágenes del estado de Morales. Foto: EFE

El presidente boliviano, Evo Morales, inició hoy su tercer día de huelga de hambre, acompañado por unas 1.200 personas en varias ciudades bolivianas, pero sin conseguir la aprobación del código electoral ante el abandono de los opositores del Congreso Nacional de Bolivia.

Ni la oferta de vuelos especiales y vehículos fue aceptada por los parlamentarios opositores, quienes se resisten volver desde sus regiones a La Paz para un debate sobre el contenido del código electoral transitorio, documento clave para las elecciones generales del 6 de diciembre.
"Escucharé con paciencia, hasta insultos escucharé, pero vengan a debatir", imploró el vicepresidente boliviano, Alvaro García Linera, también presidente del Congreso Nacional.

García Linera perdió la calma el jueves ante insultos descalificadores de los parlamentarios de la agrupación opositora Poder Democrático Social (Podemos), liderada por el ex presidente Jorge Quiroga.

La reacción de García Linera fue aprovechada por los opositores, quienes abandonaron en masa el edificio del Congreso Nacional, prometiendo no volver más.

El oficialismo ahora está huérfano e inutilizado mientras el presidente Evo Morales, con una huelga de hambre en el Palacio Quemado de La Paz, juega con las cartas que mejor maneja para ganar lo que parece ser la última batalla para consolidar su prometida "revolución democrática y cultural" en Bolivia.

Un nuevo padrón electoral, veto al voto en el exterior y límite a las circunscripciones especiales para los pueblos indígenas es el planteamiento que hace la oposición política y regional para evitar que el Movimiento al Socialismo (MAS), partido de Evo Morales, cope por completo la futura Asamblea Legislativa Plurinacional.

"Es cuestión de números y una táctica de sobrevivencia política", calificó el analista político Carlos Cordero la posición de la oposición.

Evo Morales no ocultó jamás su pretensión de tener control absoluto de la Asamblea Legislativa Plurinacional, y reveló su aspiración de ganar las elecciones de diciembre con al menos 70 por ciento de respaldo ciudadano.

La oposición, que atraviesa por una falta de liderazgo y de unión, pretende evitar ello oponiéndose al código electoral transitorio, el último documento que Evo Morales requiere del actual parlamento. De aprobarse, los opositores quedarán literalmente desempleados y a la espera de los resultados de las elecciones de diciembre.

La oposición dialogará con partido de Morales si garantiza "elecciones limpias"     El presidente del Senado boliviano, el opositor Óscar Ortiz, afirmó que la oposición dialogará con el partido del presidente Evo Morales solo si se garantizan "elecciones limpias" para el mes de diciembre próximo, publica hoy en el diario La Prensa.

En una entrevista con ese matutino, Ortiz sostuvo que para tener elecciones limpias el 6 de diciembre se necesita un acuerdo nacional para actualizar el padrón electoral que, según la oposición, tiene irregularidades que favorecerán la reelección de Morales.

"Mientras no haya esto, no vamos a confiar en que habrá elecciones limpias en el país", dijo Ortiz, senador por la fuerza Poder Democrático y Social (Podemos, derecha) y dirigente empresarial de la región autonomista de Santa Cruz.

A su juicio, es necesario revisar el registro de votantes que ha usado cédulas de identidad entregadas con un programa social apoyado por el Gobierno de Venezuela, aliado de Morales.

Ortiz y todos los parlamentarios opositores, incluso los más proclives a un acuerdo con el gubernamental Movimiento Al Socialismo (MAS), abandonaron el jueves el Congreso tras una sesión accidentada, dejándolo sin quórum.

Los parlamentarios debatían la aprobación de la nueva ley electoral que regulará los comicios de diciembre próximo y a los que se presentará Morales buscando su reelección para un nuevo período.

El mandatario cumple hoy su tercer día de huelga de hambre en el Palacio de Gobierno, junto a varios dirigentes sindicales, para presionar a los opositores a aprobar la ley electoral.

El oficialismo ha pedido a los opositores que retornen al Congreso e incluso ha amenazado con enjuiciarlos, pero Ortiz dijo que las condiciones son el respeto a las leyes, revisión del padrón y que cesen las amenazas de movilizaciones contra el Congreso.

Ortiz también sostuvo que es falso que la oposición no quiera ir a las elecciones por temor a perderlas.

"Es absolutamente falso, queremos ir a elecciones y queremos ganar al Movimiento Al Socialismo (MAS) porque está destruyendo al país, lo está aislando, lo está conduciendo a una profunda crisis económica y social y, sobre todo, nos está confrontando", dijo Ortiz, al insistir en que por eso es necesario el nuevo padrón.

El vicepresidente del país y presidente nato del Congreso, Álvaro García Linera, declaró anoche un nuevo receso en las sesiones hasta el medio día de hoy, a la espera de que los opositores vuelvan y a los que incluso ofreció avionetas del Estado para traerlos a La Paz.