La mala fortuna hizo que un joven árabe-israelí se perdiera en un campo minado de la localidad de Beit She'an.
Tras fracturarse una pierna por la explosión de una de las minas, un helicóptero de emergencia acudió en su ayuda para evacuarlo mediante un arnés.
El cable se rompió cuando el helicóptero abandonaba la zona provocando que el joven muriera al caer al vacío desde más de 70 metros de altura.