El Congreso de EE.UU. flexibilizó el embargo a Cuba

El Senado introdujo algunas modificaciones a la ley del presupuesto. Los cubanoestadounidenses podrán ahora viajar a la isla una vez al año y Cuba podrá comprar alimentos y medicamentos a EE.UU. sin tener que pagar por adelantado.

La medida permitiría a los familiares gastar un total de 179 dólares diarios en Cuba. Foto: web
La medida permitiría a los familiares gastar un total de 179 dólares diarios en Cuba. Foto: web

El Congreso de Estados Unidos flexibilizó anoche el embargo a Cuba, al introducir algunas modificaciones a la ley del presupuesto.

Los cubanoestadounidenses podrán ahora viajar a la isla una vez al año y Cuba podrá comprar alimentos y medicamentos a Estados Unidos sin tener que pagar por adelantado, según reportó la agencia alemana DPA.

Bajo la nueva legislación, las medidas en vigor que limitaban a cada tres años las visitas familiares por un plazo no mayor de 14 días, quedarán sin efecto una vez que el presidente norteamericano, Barack Obama, ratifique la ley.

La llamada "ley ómnibus" del presupuesto nacional, que fue aprobada en el Senado por 62 votos contra 35, estipula que no se pueden utilizar fondos públicos para limitar los viajes de cubanoestadounidenses, al tiempo que permite que Cuba compre alimentos y medicamentos, sin tener que pagar por adelantado, como era la práctica hasta ahora.

La ley, que fue incluida dentro del paquete de gasto presupuestario de 410.000 millones de dólares para el año fiscal 2009 del Departamento del Tesoro, que regula el embargo de Estados Unidos contra Cuba, ya había sido aprobada por la Cámara de Representantes.

La medida permitiría a los familiares gastar un total de 179 dólares diarios en Cuba.

Durante su campaña presidencial, Obama habló de permitir que familias norteamericanas de origen cubano pudieran viajar para ver a sus familiares en la isla y enviar remesas.

Tanto las remesas como los viajes habían sido considerablemente restringidos por la administración de George Bush hijo.

Los senadores Robert Menéndez (demócrata), Bill Nelson (demócrata) y Mel Martínez (demócrata), opositores a las medidas, intentaron limitar el grado de las aperturas en el proyecto de la ley de gastos, por considerar que se podría tomar como un premio al gobierno de Raúl Castro.

Esta medida se considera otro importante revés a las políticas heredadas de administración pasada de Bush.

Hillary Clinton, en la audiencia para su confirmación como secretaria de Estado, indicó que emprendería una revisión de las relaciones bilaterales hacia la isla.

Esa revisión incluiría los viajes de los familiares, la inclusión de Cuba en la lista del Departamento de Estado como país que patrocina el terrorismo, el tema del intercambio agrícola y además desde el punto de vista medioambiental para medir el impacto que tiene las perforaciones de petróleo que se realizan actualmente en las costas cubanas.

La administración Obama ha dicho que depende de Cuba y las señales que envíe para que Estados Unidos se abra hacia la isla y se levante el embargo.

Por su parte, Julia Sweig, experta en temas cubanos del Council on Foreign Relations, un centro de estudios de Washington, manifestó que luego de su reciente viaje a la isla pudo constatar que "aunque el embargo sea considerado como excesivo y costoso, su levantamiento y la reconstrucción de las relaciones normales (con Estados Unidos) no es la prioridad superior para el gobierno cubano, al menos no a costa de dejar la soberanía, la independencia, y el control político".

"Cuba ha diversificado su cartera comercial y diplomática, y en el año pasado hubo una actividad importante. No hay que olvidar que ha firmado acuerdos con la Unión Europea y sus lazos políticos y económicos con Venezuela continúan desarrollándose, además de un nuevo papel activo de Brasil", dijo.

"Hubo visitas de alto nivel de China, Rusia y Brasil. Y desde principios del 2009, la isla ha recibido la constante visita de jefes de Estado latinoamericanos", agregó.

Según la experta, los cubanos hoy miran cautelosamente, esperando ver lo que hará la administración Obama.

El gobierno de la isla parece estar bastante satisfecho con el consenso latinoamericano a su favor y la idea, a escala mundial, de que la política estadounidense hacia Cuba debería cambiar, pero no está claro que la nación caribeña esté dispuesta a atarse para satisfacer las demandas norteamericanas de que reforme su política a nuestra imagen".