Elecciones Israel 2009: Ganó Livni

Kadima ("Adelante") cuya candidata es la actual ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, obtuvo 30 de 120 escaños, mientras que el derechista Likud ("Unión") del líder de la oposición Benjamin Netanyahu, se alzó con 27, según el canal 2. Anunciaron que los resultados oficiales se conocerán recién mañana.

Livni, candidata por el partido Kadima.
Livni, candidata por el partido Kadima.

El oficialista partido centrista Kadima ganó las elecciones parlamentarias israelíes, según encuestas a boca de urna difundidas hoy por los principales canales de televisión del país. Los primeros resultados oficiales recién se conocerán mañana.

Las encuestas de los canales 10 y el estatal 1 indicaron que Kadima se quedó con 30 escaños y el Likud con 28. En todos los casos, la diferencia de dos escaños se mantiene.

El principal partido de la oposición podría así más que duplicar su presencia en la Knesset (Parlamento) frente a sus 12 escaños actuales y recuperarse de la crisis en la que cayó en 2005, después de que lo abandonara el entonces primer ministro Ariel Sharon para fundar el Kadima.

Por el contrario, el Partido Laborista del ministro de Defensa israelí, Ehud Olmert, se llevó 13 escaños, frente a los 19 actuales que ya eran de por sí los peores resultados de la historia para la agrupación de líderes como David Ben Gurion o Itzhak Rabin.

El partido ultranacionalista Israel Beitenu ("Nuestra Casa Israel") se llevó entre 14 y 15 escaños, superando los 11 actuales pero no llegando a conseguir los 20 que pronosticaron algunos sondeos. No obstante, podría ser la llave para conformar el próximo gobierno. El ultraortodoxo Shas, en tanto, habría perdido dos escaños, para sumar 10.

El triunfo legislativo, sin embargo, no significa que Kadima pueda llegar a formar gobierno, ya que para lograrlo debe tener mayoría simple en una cámara de 120 representantes. De acuerdo con los cálculos de actuales aliados, Livni alcanzaría sólo 56.

Según las estimaciones, las derechas laicas y confesionales, sumadas en conjunto, se perfilan con una ventaja, aunque esa hipótesis, capaz de poner a Netanyahu en carrera para la jefatura de gobierno, no tiene aún características de coalición política.

Voceros del Likud, no obstante, ya hicieron saber que junto a posibles aliados están en mejores condiciones de conformar el nuevo gobierno porque, aseguran, contarían con 64 voluntades.

El sistema electoral proporcional israelí se determina por una combinación matemática definida entre el prorrateo de los votos válidos emitidos por las 120 bancas de la Kneset y los acuerdos entre partidos para la transferencia de cupos de votos sobrantes, pero no suficientes para la elección de un diputado más.

Un partido político israelí puede ingresar sus candidatos al parlamento sólo si obtiene por lo menos un caudal de votos necesarios para la elección de dos diputados.

Las mesas de votación para la renovación del Knesset (Parlamento) abrieron a las 7 hora local (3 de la mañana en Buenos Aires) y cerraron a las 22.

Estaban habilitados para votar cerca de 4,8 millones de personas. Hasta las 18 (hora local) la participación se situó en torno al 50,3 por ciento, por encima de la afluencia a las urnas de hace tres años, según informaron las autoridades electorales a la agencia española Europa Press.

Los comicios se celebraron sin incidentes o problemas significativos en el funcionamiento de los centros electorales.

Por motivos de seguridad fueron cerrados todos los pasos fronterizos con los territorios palestinos de la Franja de Gaza y Cisjordania, informó la radio estatal israelí.

Los comicios de hoy fueron convocados en forma anticipada tras la renuncia del primer ministro, Ehud Olmert, en septiembre pasado, envuelto en un caso de corrupción durante su desempeño como alcalde de Jerusalén.

En estas elecciones, sin embargo, se esperaba una participación escasa, en particular porque los jóvenes no tienen interés en la política o están decepcionados, así como por una menor afluencia a las urnas de los árabes israelíes.

A tal punto que el presidente Shimon Peres, pidió hoy que los israelíes salgan a votar porque "la alternativa a las urnas es una bomba o un fusil", en una frase tan fuerte como certera al depositar su voto en Jerusalén.

Al depositar su voto, Livni llamó a los israelíes a no perder la esperanza. "Sé que la boleta por la que he votado -Kadima- también será votada por mucha más gente", dijo la canciller en Tel Aviv.

Por su parte, al votar en Jerusalén, Netanuyahu aseguró que los israelíes "quieren un cambio" e instó a los que buscan una "nueva" dirección a votar por su partido.

"La gente quiere un cambio y lo va a elegir hoy", dijo el líder opositor de derecha, de 59 años.

En tanto Lieberman, criticado por sus descalificaciones contra los árabes israelíes, emitió su voto en el asentamiento judío de Nokdim, próximo a Belén, donde vive.

"Hago un llamamiento a todos los ciudadanos de Israel, a los cristianos, los musulmanes y los judíos, para que ejerciten su derecho a voto, ya que el sistema político necesita una clara
decisión", afirmó en tono conciliador.

Además, dijo que "cualquiera que siguiera esta campaña electoral sabe que sólo hay un partido que sabe cómo hacer el trabajo".

También el primer ministro saliente, Ehud Olmert, votó en Jerusalén, aunque sin hacer declaraciones a los medios.

Por su parte, Ismail Radwan, portavoz de la organización radical palestina Hamas que mantiene una tregua unilateral con Israel por la guerra en la Franja de Gaza, dijo que se espera que el resultado ayude a los esfuerzos vigentes para lograr un alto el fuego.

"El alto el fuego interesa a ambas partes", dijo después de que Netanyahu manifestara en su campaña electoral su intención de derrocar el régimen de Hamas en la Franja de Gaza.

Estas fueron las decimoctavas elecciones parlamentarias en la historia de unos 60 años de Israel. Es la quinta vez en una década que los israelíes son convocados a votar y la primera vez en 60 años que lo hacen en medio de la lluvia.

Encuestas comparadas según fuentes



La biografía de Tzipi Livni

Tzipora (Tzipi) Livni (en hebreo, ציפי לבני), nacida en Tel Aviv el 5 de julio de 1958, es una política israelí perteneciente al nuevo partido Kadima. Es la segunda mujer, tras Golda Meir, en ocupar la cartera de Exteriores en Israel.

Tras ganar las elecciones internas del partido Kadima el 17 de Setiembre del 2008 y luego de la renuncia formal de Olmert el 21 del mismo mes, el Presidente Shimon Peres le encomendó formar un nuevo gobierno, pero Livni no logró formar coalición. Debido a la imposibilidad de formar un nuevo gobierno, Peres llamó a elecciones anticipadas que se realizaron hoy 10 de febrero del 2009, en las que Tzipi Livni se presentó como candidata a Primer Ministro por Kadima.

El padre de Tzipi Livni fue Eitan Livni, miembro prominente del movimiento Irgun. Diplomada en Derecho por la Universidad de Bar Ilan, tiene varios años de experiencia como abogada, y está especializada en derecho público y comercial.

Desde que consiguió un escaño en la Knesset por el Likud en 2001, ha desempeñado diversas carteras ministeriales, como la de Cooperación Regional, la de Agricultura y la de Inmigración. Desde el 10 de enero de 2005 fue la ministra de Justicia de Israel. Muy valorada tanto por los israelíes de derechas como los de izquierdas, Livni recibió el premio “Gobierno de Calidad” del año 2004.

El 20 de noviembre de 2005 Livni siguió los pasos de Sharon, saliendo del Likud y uniéndose a su nuevo partido, el Kadima.

Tras formar un nuevo gobierno en marzo de 2006, Olmert nombró a Livni viceprimera ministra y ministra de Asuntos Exteriores, lo que la convirtió en la número dos del gobierno, encabezado por Olmert.