El Louvre, el palacio de Versalles y Notre Dame, cerrados

Francia está signada por estos días por una huelga que afecta el trabajo de la mayoría de los museos. Al museo del Louvre y el palacio de Versalles, que ayer abrieron parcialmente se sumaron las torres de la catedral de Notre Dame.

La huelga es en respuesta a una ley impulsada por Sarkozy.
La huelga es en respuesta a una ley impulsada por Sarkozy.

El Museo de Louvre y el palacio de Versalles se han sumado esta mañana a la huelga de los museos franceses. Los turistas que esta mañana se acercaron al museo más famoso de Francia se encontraron con un grupo de trabajadores que les informaban de que no podrían visitar la colección. "Es por nuestro trabajo y el de nuestros hijos", decía uno de los alrededor de 200 empleados de la institución que se han unido a la protesta.

El movimiento de huelga general, que en su primera jornada de ayer no contó con el apoyo esperado por los sindicatos, se extiende así a otros emblemas del turismo cultural parisino. Permanecen cerrados por segundo día consecutivo el Museo de Orsay así como el acceso al Arco de Triunfo y la Sainte-Chapelle. Los visitantes tampoco pudieron subirse hoy a las torres de la Catedral de Notre Dame. El Centro Pompidou, que inició en solitario la protesta el lunes de la semana pasada, sigue con las puertas cerradas. Mañana a primera, los trabajadores de cada establecimiento decidirán de nuevo del seguimiento del movimiento.

Tanto en el caso del Louvre como en el del palacio de Versalles, la adhesión a la huelga se ha decidido en una asamblea de trabajadores esta mañana. El paro, apoyado por los principales sindicatos, es una respuesta al recorte de personal consecuencia de una ley puesta en marcha por el Gobierno de Sarkozy que prevé la reducción del número de funcionarios en toda la Administración francesa.

Durante la primera jornada de huelga, celebrada ayer, el museo cerró la segunda planta debido a la falta de personal. En cuanto al palacio de Versalles, otro de los grandes epicentros turísticos de París, abrió sus puertas aunque una hora después de lo habitual, cuando hubo terminado la asamblea que se celebra cada mañana en museos e instituciones culturales francesas para discutir la adhesión al paro.

Fuente: El País.