El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, renunció a volver al poder en Honduras y anunció que va a impugnará los resultados de las elecciones previstas para el próximo día 29.
En un discurso desde la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde se encuentra refugiado desde hace más de un mes, Zelayatildó de "ilegal" el proceso electoral impulsado por el presidente de facto, Roberto Micheletti, y aseguró que los comicios no serán suficientes para solucionar la crisis política en la que está inmersa Honduras.
Según informa este domingo el diario español El País, en una extensa carta de cinco páginas dirigida a Barack Obama, y en la que exige "una pronta respuesta", Zelaya explica que el acuerdo firmado el pasado 30 de octubre y que deja en manos del Congreso Nacional su restitución, "queda sin valor ni efecto por incumplimiento unilateral del gobierno de facto".
"Reafirmo mi decisión de que a partir de esta fecha, cualquiera que fuera el caso, yo no acepto ningún acuerdo de retorno a la presidencia de la república para encubrir este golpe de Estado", declaró el mandatario derrocado leyendo una carta dirigida al presidente de Estados Unidos, Barack Obama. "Bajo estas condiciones no podemos respaldar las elecciones", ha manifestado. "Procederemos a impugnarla legalmente en nombre de millares de hondureños y de cientos de candidatos que sienten que esta competencia es desigual", añadió el presidente depuesto hondureño.