Sarkozy puso a dieta a sus ministros

Ahora estar delgado es una cuestión de Estado. Para tal propósito, el presidente francés habría puesto una estricta dieta a su gabinete según publica un diario de su país. La obsesión por el cuidado de la imagen se ha contagiado a varios funcionarios, quienes salen a correr y tienen una alimentación basada en sopas y frutas del bosque.

Siete kilos bajó Sarkozy desde que se casó con la esbelta Carla Bruni. Foto: web
Siete kilos bajó Sarkozy desde que se casó con la esbelta Carla Bruni. Foto: web

París. El cambio físico sufrido por el jefe de Estado francés desde su llegada al Elíseo y su matrimonio con Carla Bruni, amante del fitness, resulta bastante evidente y es que parece que lucir una buena imagen se ha convertido casi en una cuestión de Estado en el país vecino.

Es ampliamente conocido, y reconocido, el especial interés con el que Sarkozy cuida su imagen, una obsesión que podría haber "contagiado" a varios de sus ministros, según señala el periódico 'Le Parisien'.

En una entrevista con Jean-Michel Cohen, nutricionista de los políticos franceses, el asesor ha confirmado al periódico "que la figura se ha convertido en un vehículo de comunicación política" y que los políticos galos son cada vez más concientes de su importancia.

El primer ministro, Franois Fillon, sale a correr a menudo, en ocasiones en compañía de Sarkozy, indica 'Le Parisien'. El trote es cuidadosamente custodiado por varios guardaespaldas y una ambulancia, por si hay alguna emergencia.

Por su parte, el ministro del Interior, Bruce Hortefeux, ha seguido una dieta drástica -sopa, queso fresco y frutas del bosque-, y el presidente de la Asamblea Nacional, Bernard Accoyer, participó este verano en una etapa del Tour de Francia, según el rotativo.

Además de ellos, el titular de la cartera de Comercio, Henri Novelli, el ministro de Inmigracion, Eric Besson, y el titular de Industria, Christian Estrosi también se han sumado al reto de llevar una vida más saludable y trata de cumplirlo corriendo 15 kilómetros tres veces por semana.

El ministro de Ecología, Jean Louis Borlo, era conocido por sus buenas noches repletas de alcohol. Sin embargo, eso forma parte del pasado y ahora su cara ya no es redonda gracias a una rutina más saludable.

Es muy conocida el amor que nació entre el presidente de baja estatura y la hermosa cantante italiana, quien es fanática del fitness. El interés por una figura privilegiada caló hondo en Sarkozy y se ha demostrado en los 7 kilos perdidos desde que ambas personalidades están juntas.

Aparentemente, Francia está ante una nueva exigencia del multifacético presidente francés. La dieta y un gabinete “libre de grasas” se suma a otro pedido de Sarkozy que revela su complejo de petiso: que ningún político de mayor estatura sea fotografiado junto a él.