Una gran esperanza se cumplió con la elección de Obama parando el tren neofascista de Bush, Cheney y los republicanos.
Por supuesto tengo esperanzas en temas de la reforma del sector salud, el cierre de Guantánamo, una economía social de mercado y el reemplazo de las guerras en que estamos involucrados por acciones de inteligencia e intervención policial contra terroristas y no contra pueblos.
Pero en realidad mi mayor esperanza no es un resultado sino una metodologia de gobernar. Apoyé a Obama desde el principio porque observé en él una capacidad pedagógica enorme en su forma comunicarse.
Después de ocho años de un gobierno que te dice blanco es negro, contaminado es limpio, etcetera mucho estadounidenses bucan un líder que nos de elementos para formar opiniones propias basadas en evidencias.
Espero ser decepcionado mil veces, y de hecho varias cosas que ha hecho Obama antes de asumir el poder no me parecen bien.
No obstante espero pensar más en el país de Lincoln, Roosevelt, Kennedy, King y Chávez (Cesar) y menos en Katrina, Enron y Abu Ghraib.
Obama paró el tren neofascista
El reconocido experto estadounidense en temas de violencia da su punto de vista, para los lectores de MDZ, sobre el nuevo gobierno en su país.