Europea planea prohibir la venta de televisores plasma

Según la prensa británica, este tipo de pantallas consume "hasta cuatro veces" más electricidad que otros modelos como las de cristal líquido (LCD) y, pese a lo que pudiera parecer, emiten también hasta cuatro veces más dióxido de carbono que los antiguos televisores de tubo.

¿Será el fin de los televisores plasma? Foto: web
¿Será el fin de los televisores plasma? Foto: web

La Unión Europea analiza fijar estándares máximos al consumo energético en dispositivos tecnológicos, e incluso prohibir la fabricación de aquellos que superen los límites establecidos, entre los cuales figuran los televisores de plasma, según publicó la agencia de noticias Europa Press.

El televisor de plasma, popularmente llamado el 4X4 del salón por su nivel de consumo energético, pasó de ser un objeto de lujo sinónimo del buen pasar económico a un ejemplo de derroche.

La Unión Europea "fijará en la próxima primavera unos nuevos estándares máximos de consumo energético en dispositivos tecnológicos y los televisores de plasma los superarán, lo que provocará inevitablemente su desaparición", publicó la agencia que citó como fuente al diario inglés Daily Mail.

La medida, de todos modos, sería sólo la puntada final a la mala situación de los plasmas que tuvieron su momento de gloria entre fines de los 90 y los primeros años del nuevo siglo, cuando aparecieron como reemplazo de los televisores de tubo (CRT).

En los últimos cinco años la evolución de los televisores de LCD le permitió a esta tecnología equilibrar sus precios con los de los plasmas, y superarlos rápidamente en la preferencia de los consumidores.

Aunque la buena etapa de los LCD puede seguir el camino de los plasmas no sólo por la recesión económica que se verifica en Europa sino por la evolución de los equipos Oled, que además de tener insumos orgánicos consumen menos energía, lo que significará ahorro en la factura eléctrica, mayor duración de la batería en dispositivos móviles y una menor huella ecológica.

Actualmente, según publicó Europa Press, en los hogares hay el triple de aparatos eléctricos que en la pasada generación, y el doble del consumo de energía.