El presiente de Estados Unidos, George W. Bush, reclamó hoy a China mayores libertades de culto y de opinión a la vez que defendió su decisión de participar en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Beijing.
"Me reuní con líderes chinos durante siete años y medio y mi mensaje siempre fue el mismo: ustedes no deberían tener miedo a los creyentes en su sociedad. En realidad, los creyentes convertirán su sociedad en un lugar mejor", dijo Bush durante su visita oficial a Seúl, primera etapa de su gira por Asia.
Bush explicó que tenía dos motivos para ir a los Juegos Olímpicos: "Para mostrar mi respeto por el pueblo chino y para animar al equipo estadounidense", informó la agencia de noticias DPA.
Aunque se trata de un acontecimiento deportivo, los Juegos Olímpicos ofrecen al mismo tiempo la oportunidad de decirles a los chinos que los estadounidenses respetan sus tradiciones y su historia, agregó el jefe de la Casa Blanca.
Previamente, Bush ya había anunciado su intención de abordar en China abiertamente cuestiones como los derechos humanos y la libertad de culto.
Grupos defensores de los derechos humanos le habían pedido que no acudiera el próximo viernes a la ceremonia de apertura de los Juegos, en vista de las restricciones impuestas a las libertades políticas en China, la represión de las protestas en el Tíbet y el apoyo chino a regímenes militares como los de Myanmar y Sudán.
El presidente estadounidense concluirá en China una gira de una semana por Asia, que comenzó en Corea del Sur y que lo llevará hoy también a Tailandia.
Bush pide a Beijing mayor libertad de opinión y de culto
El presidente estadounidense exhortó hoy a los líderes chinos a dar la bienvenida a aquellas personas que pueden expresar libremente sus opiniones. También defendió su participación en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Beijing.