Las doce personas encontradas decapitadas la víspera en el suroriental estado mexicano Yucatán estaban vinculadas al narcotráfico, informó hoy el procurador de Justicia del estado José Guzmán.
El funcionario, tras la autopsia de los cuerpos, agregó que de acuerdo con sus huellas dactilares todos habían visitado por lo menos en una ocasión la cárcel por vender al menudeo droga.
Guzmán indicó a la prensa que de acuerdo con la autopsia los once fueron decapitados con vida, no tenían huellas de heridas de bala y fueron maltratados antes de su asesinato.
También informó que hasta el momento solo se encontró la cabeza de la decimosegunda víctima, que era un menor de entre 15 y 16 años y quefue encontrado en un lugar distinto al socavón donde estaban los once.
El procurador estatal comentó que junto a la decimosegunda víctima se encontró un mensaje dirigido al secretario de Seguridad Pública de Yucatán, Luis Felipe Saidén, pidiéndole que cumpla lo prometido.
Ante el hallazgo de los 12 decapitados la gobernadora del estado, Ivonne Ortega, reveló que desde hace tres meses se recibieron amenazas en un número de emergencia del estado anunciando que si las autoridades no quitan los retenes aparecerían cadáveres en Yucatán.
Los 12 muertos fueron encontrados apenas 48 horas antes de que en varias ciudades de México, incluida Mérida, se realizarán marchas ciudadanas en contra de la inseguridad que existe en el país.
Aunque protestan principalmente por el incremento del número de secuestros en el país, también se rechazan los asesinatos de los narcotraficantes y la impunidad de que gozan.
Diariamente en México ocurren unos 10 crímenes que se imputan a las bandas de narcotraficantes y se registran unos tres secuestros, según un informe oficial.
La víctima 12 en el estado de Yucatán fue encontrada varias horas después en un punto distinto al que se había hallado a los primeros 11, que estaban todos juntos en un socavón de una hacienda cercana a Mérida, capital de Yucatán.
La Procuraduria General de la República (PGR), que anunció que se hará cargo del caso, sostiene que el homicidio múltiple tuvo "lugar entre miembros de organizaciones criminales".
El primer informe de la PGR señala que los decapitados tienen "señales de haber sido victimados con violencia inusitada", no presentan heridas de balas en el cuerpo y tenían entre 25 y 35 años de edad.
Mientras tanto, en el vecino estado Quintana Roo, territorio también de la península de Yucatán, el gobernador Félix González Canto declaró hoy estado de alerta general y mandó reforzar la vigilancia en las salidas de ciudades como Cancún así como en las carreteras.
La medida de González Canto fue anunciada esta mañana temprano después de que en la madrugada fueran detenidas seis personas que viajaban en dos camionetas con al menos 20 fusiles de asalto y 10 granadas, según la procuraduría local.
Al mismo tiempo, desconocidos, presuntamente narcotraficantes, continúan colgando de puentes de distintas ciudades de México carteles en los que acusan al gobierno de proteger a un cartel a cambio de millones de dólares.
La puesta de carteles pintados a mano en telas de unos cinco metros de largo por unos dos de ancho comenzó al principio de la semana en ciudades del norte del país.
Ahora se ha extendido a ciudades de la costa del Golfo de México como Villahermosa, capital de Tabasco.
Los carteles afirman que el presidente de México, Felipe Calderón, protege a la banda narcotraficante de Joaquín "Chapo" Guzmán, quien escapó de una cárcel de alta seguridad en enero de 2001.
Identifican a decapitados en México como vendedores de droga
El procurador de Justicia del estado de Yucatán José Guzmán indicó a la prensa que tras la autopsia se deterrminó que once de las personas fueron decapitados con vida, no tenían huellas de heridas de bala y fueron maltratados antes de su asesinato.