Se acumulan los interrogantes sobre causas del accidente aéreo en Madrid

Se maneja la hipótesis de que uno de los motores del avión estalló y causó la caída de la aeronave. Sin embargo, los expertos afirman que debían haber otras fallas más en la aeronave.

Después de la tragedia, sólo quedaron 19 sobrevivientes.
Después de la tragedia, sólo quedaron 19 sobrevivientes.

El dolor y la conmoción por la muerte de 153 personas en el accidente aéreo del miércoles en el aeropuerto de Madrid dio hoy paso a una acumulación de interrogantes sobre las causas del siniestro y a las críticas de algunos familiares de las víctimas, que exigen respuestas y una mayor información.

La investigación de las causas de la peor tragedia aérea en 25 años en España, a la que sólo sobrevivieron 19 personas, comenzó ya inmediatamente tras el siniestro. Las dos cajas negras del avión de Spanair que se dirigía a Las Palmas de Gran Canaria se localizaron ya el miércoles, pero los resultados de las investigación pueden tardar meses en llegar.

Se da la circunstancia de que Spanair, la segunda aerolínea española en número de pasajeros, atraviesa una situación delicada. Hace más de un año, la escandinava SAS, de la que es filial, trató de venderla a Iberia en medio de malos datos económicos, pero la operación no se concretó y SAS decidió conservarla, pero cerrando bases, retirando aviones y despidiendo a un tercio de los 3.000 trabajadores.

Poco antes del accidente del vuelo JK5022, el sindicato de pilotos SEPLA amenazó con una posible huelga por la falta de definición en el plan de viabilidad.

El hecho de que tras un primer intento de despegue el comandante decidiese someter a la aeronave a una inspección ha despertado atención. Según algunas fuentes, el comandante regresó al aparcamiento por un problema de refrigeración, que nada tuvo que ver con el accidente posterior, cuando el avión se estrelló durante el despegue, pocos segundos después de haberse levantado de la pista.

Se maneja la hipótesis de que uno de los motores del avión estalló y causó la caída de la aeronave, que se partió y se incendió. Un experto apuntó hoy a otros fallos más en la aeronave. "No es lógico que con un fallo del motor el avión se estrelle, tiene que haber algo más", indicó, apuntando a posibles "problemas en los sistemas hidráulicos o eléctricos".

"El avión estaba roto y lo sabían. Se los han cargado", manifestó un familiar a medios españoles. "Sabían que el avión estaba mal", sollozó una mujer, que perdió a su sobrino de siete años y que exigió reiteradamente "justicia".

Los cadáveres de las 153 víctimas mortales fueron trasladados durante la noche al recinto ferial de IFEMA, el mismo que tras los atentados islamistas del 11 de marzo de 2004 funcionó como tanatorio y centro de identificación. Allí, los familiares recibieron asistencia psicológica.

Entretanto, los 19 supervivientes continúan hoy internados en hospitales de Madrid. De ellos, cuatro se encuentran muy grave. El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien el miércoles interrumpió sus vacaciones para desplazarse a Madrid, visitó a los ingresados en uno de los hospitales.