Perú: el quinto accidente de micro en una semana deja un muerto y 6 heridos

Un vehículo de transporte de pasajeros se estrelló contra la tolva de un camión abandonada en la carretera en la provincia de Pacasmayo, a unos 680 kilómetros al norte de Lima. El fallecido ha sido identificado como el copiloto del micro.

El quinto accidente de autobús que se produce esta semana en Perú dejó hoy una persona muerta y seis heridas en la provincia de Pacasmayo, unos 680 kilómetros al norte de Lima, cuando un vehículo de transporte de pasajeros se estrelló contra la tolva de un camión abandonada en la carretera.

Según la emisora Radio Programas del Perú, el autobús, de la empresa Díaz, obvió las señalización que indicaba la presencia de los restos del camión, accidentado el día anterior, y las advertencias del personal que controlaba el paso de los vehículos por la zona y se empotró contra los restos del trailer.

El fallecido ha sido identificado como el copiloto del autobús, Francisco Maqui.

La racha mortal de accidentes de carretera en Perú, que en las últimas dos semanas ha dejado cerca de un centenar de personas fallecidas, ha hecho saltar las alarmas sobre las graves infracciones que cometen las empresas de transporte y la incapacidad del Estado de frenar esta situación.

Ayer tres personas murieron en el choque de un autobús con un camión, mientras que el jueves hubo ocho muertos en un accidente frontal entre dos autobuses, a unos 350 kilómetros al sur de Lima.

En el primer semestre de este año 391 personas murieron y 2.777 resultaron heridas en 930 accidentes en carreteras de todo el país, según datos de la policía publicados el pasado miércoles.

Para la Defensoría del Pueblo de Perú, el Estado tiene "profundas debilidades" para evitar los accidentes de tránsito, que el año pasado dejaron un saldo de 800 personas fallecidas y 5.000 heridas en unos 2.000 accidentes ocurridos en todo el país, la mayoría provocados por vehículos pesados.

Los especialistas explican que el índice de accidentes en el interior de Perú es muy alto debido al mal estado de las carreteras, al parque automovilístico obsoleto y a conductores que consiguen el permiso de conducir en el "mercado negro" mediante el pago de entre 30 y 50 dólares.