Presos ganan concurso de cuento en medio de polémica

Prisioneros que cumplen una condena, de un total de cinco por terrorismo dos de ellos, obtuvieron un premio tras ganar un certamen de cuentos. El problema es que el centro comercial donde se entregarán los reconocimientos no quiere recibir a los ganadores.

Cinco presos peruanos, entre ellos dos por terrorismo, fueron premiados hoy por haber ganado el concurso de cuento 'Arte y Esperanza', en medio de una polémica por la negativa del centro comercial donde se realiza la Feria del Libro de Lima de permitir que la ceremonia se haga en sus instalaciones.

La premiación se celebró hoy en el auditorio de la petrolera estatal Petroperú, en medio de grandes medidas seguridad, y con la presencia de los ministros de Justicia, Rosario Fernández, y de Energía y Minas, Juan Valdivia.

El ganador del primer lugar fue el ex dirigente del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) Alberto Gálvez Olaechea, seguido de Juan Aranda Company, también en prisión por terrorismo, y Julio Rodríguez Delgado.

Recibieron menciones honrosas Alfonso Honores Yoshida y Henry Sáenz Salas.

El concurso literario fue convocado por la asociación Dignidad Humana y Solidaridad, con el patrocinio de Petroperú y la embajada del Reino de los Países Bajos en Perú.

Los ganadores iban a ser premiados en el local de la Feria Internacional del Libro (FIL 2008), donde también se iba a presentar un libro con los cuentos galardonados, lo que se frustró porque los administradores del centro comercial Jockey Plaza se opusieron argumentando razones de seguridad.

El presidente de Petroperú, César Gutiérrez, lamentó hoy la decisión del centro comercial y señaló que, por ese motivo, se prefirió llevar la ceremonia al auditorio de la petrolera estatal.

La ministra Rosario Fernández se mostró satisfecha de que se realicen estas actividades y dijo que "los reclusos pierden la libertad pero no la dignidad".

El sociólogo Nelson Manrique consideró, a su turno, que se trató no solo de un acontecimiento cultural, sino de una lección de ética pública de los organismos del Estado que abogan por la inclusión, la integración y principalmente por la dignidad de las personas.

"Me alegra que el Estado haya asumido sacar adelante esta premiación, porque se trata de favorecer la inclusión, se trata de afirmar los derechos humanos y esto supone que toda persona en cualquier condición", remarcó.

El jurado estuvo integrado por los escritores y periodistas peruanos Santiago Roncagliolo, Daniel Alarcón, Rafael Anselmi, Daniel Titinger y la poeta estadounidense Susan Ackerman.

El acta del jurado determinó que el cuento 'El Chato' (pequeño), de Gálvez Olaechea tuvo el mérito de ser "un originalísimo retrato de la subversión, con un delicioso humor negro, y talento para sostener el suspenso y resolver la historia con un giro inesperado".

También consideró a 'Hipopótamos', de Juan Aranda Company, como "un relato surrealista completamente distinto de todos los recibidos, enormemente creativo y sorprendente en cada momento".

'El Chacal', de Julio Rodríguez Delgado es "un retrato de la vida de los pescadores, descarnado pero no melodramático, sobrio y preciso, narrado con un gran dominio de la psicología de los personajes".

Gálvez Olaechea destacó que a partir de la controversia con el Jockey Plaza los medios peruanos tratan "con mejor sensibilidad" a los presos por la violencia interna que asoló a Perú.

"De todas maneras, nunca pienso ir a comprar al Jockey Plaza", bromeó el ex miembro del MRTA.

Durante la ceremonia también se conoció que Julio Rodríguez, el ganador del tercer lugar, cumplirá la próxima semana su condena.