En declaraciones que hizo a la prensa colombiana, Juan Carlos Lecompte comentó que ninguno de los dos logró dormir, ya que llegaron a su casa a las tres de la mañana (las cinco en la Argentina) y poco antes de las seis estaban partiendo "hacia el aeropuerto".
Con rostro cansado pero evidentemente feliz, el hombre que hizo del reclamo de libertad de su mujer una lucha personal por el mundo mostró a la televisión una pulsera que Betancourt le tejió en cautiverio, y dijo que él le entregó esta mañana un reloj que ella tenía desde antes de ser secuestrada por la guerrilla, en febrero de 2002, y que él guardó.
Confirmó la intención de Ingrid de viajar a París para agradecerle personalmente al presidente francés Nicolas Sarkozy las negociaciones de paz que realizó, aunque dijo que no sabe aún cuándo se concretará ese viaje.
"Gracias a todos -le dijo Lecompte a los periodistas desde dentro de su automóvil- pero ahora debemos apurarnos, vamos a desayunar y luego al aeropuerto".
"Ingrid está esperando ver a sus hijos"
Lo aseguró Juan Carlos Lecompte, el esposo de la ex candidata presidencial liberada ayer. Además aseguró que Ingrid "está espiritualmente muy linda" y "muy lúcida".