Arrancó el referéndum en Santa Cruz

La provincia más rica de Bolivia decide en un clima de tensión la aprobación de un estatuto que amplía su autonomía. El presidente de Bolivia, Evo Morales, rechaza la votación y aribuyó a "originarios contemporáneos y ricos" el referendo.

Simpatizantes de Evo Morales, bloquearon el ingreso a la ciudad San Julian. Foto: EFE
Simpatizantes de Evo Morales, bloquearon el ingreso a la ciudad San Julian. Foto: EFE

En un clima de tensión arrancó esta mañana en la ciudad boliviana de Santa Cruz, el referendo para la aprobación de un estatuto que le brinde a la provincia más rica de ese país una mayor autonomía.

Ayer el presidente de Bolivia, Evo Morales, atribuyó  a "originarios contemporáneos y ricos" el referendo de hoy  en el departamento de Santa Cruz, para que la ciudadanía opine sobre un estatuto autonómico, y lamentó que aún haya "enemigos históricos" del pueblo.

"Todos somos originarios de esta tierra. Hay dos clases de originarios: los milenarios indígenas del valle y del altiplano que somos muchos, pero pobres; y los dirigentes cívicos originarios y contemporáneos que son pocos, pero muy ricos", explicó Morales.

Según la Agencia Boliviana de Información (ABI), el mandatario habló en la localidad de Umala, a 120 kilómetros de La Paz, en un acto ante indígenas y miembros de movimientos sociales.

Para Morales, son los "originarios contemporáneos y ricos" los que impulsan la consulta de mañana en Santa Cruz, porque ven sus intereses afectados, y se preguntó "cómo no van hacerlo si ahora se tocó lo que ellos detentaron por años".

"Algunas familias, con el pretexto de autonomía en la región del oriente, aunque no son todos, como también en Tarija, Beni y Pando, siguen en la lucha para no eliminar esos privilegios. No quieren perder la mamadera", ironizó Morales.

Como ejemplo de las medidas que esos sectores resisten, citó la nacionalización de los hidrocarburos y la más reciente de la Empresa de Telecomunicaciones (ENTEL).

Según el presidente, los grupos de poder reaccionan porque "perdieron el negocio del siglo", y mencionó como otro ejemplo la licitación del yacimiento de hierro de Mutún, que, reseñó, estaba diseñado para favorecer a empresas transnacionales.

"Esas familias, que perdieron el negocio del siglo, ¿cómo no van a reclamar y nos van a tratar de barbaridades? Todavía los enemigos históricos siguen existiendo en alguna región", expresó.