La magnitud de la tragedia del ciclón Nargis en la antigua Birmania ha despertado la solidaridad de muchos, entre ellos algunos turistas extranjeros, que visitan el país y se han sumado como voluntarios a las labores de ayuda a las víctimas.
Unos treinta viajeros, la mayoría jóvenes 'mochileros' occidentales, han dejado a un lado sus planes iniciales y colaboran estos días con las numerosas ONG que disponen de oficinas en Rangún, cargando sacos en camiones, repartiendo donaciones o llevando agua, comida y mantas a los damnificados, informa la CNN.
Entre los jóvenes turistas que han decidido colaborar con las ONG's se encuentra Lise Ceysenns, una belga de 26 años, que según ha explicado se había tomado un año sabático de su empleo de ingeniera química en un laboratorio para recorrer el Sudeste Asiático, y ya disponía de un visado para Birmania (Myanmar) cuando vio por televisión las primeras imágenes de la destrucción del ciclón.
En aquel momento, se encontraba en Bangkok (Tailandia), primera parada de la mayoría gente de entre veinte y treinta años, que visitan la región, y donde decidió tomar de inmediato un vuelo al país vecino para intentar ayudar.
Su condición de voluntaria le permite expresarse con más libertad que el personal de la organización y criticar abiertamente la manera en que la junta militar está llevando a cabo la gestión de la catástrofe, que ha causado al menos 134.000 muertos o desaparecidos y unos 2,5 millones de afectados, según datos de Naciones Unidas. "Todo son problemas, permisos, trámites... ¿Es que no se dan cuenta de que hay personas muriendo?", se pregunta Lise.
Por su parte, tres semanas después del desastre, aún hay muchos pueblos que no hay recibido ayuda externa y en los canales de la ex Birmania todavía flotan esqueletos de animales y cuerpos.
Los donantes comprometieron casi 50 millones de dólares de ayuda en una histórica conferencia el domingo, pero países occidentales dijeron que gran parte del dinero iba a depender del acceso al delta, la zona más duramente golpeada.
Birmania: los turistas se ponen a trabajar
Ante la magnitud de la tragedia causada por el ciclón Nargis en Myanmar (ex Birmania), jóvenes mochileros occidentales dejan sus planes turísticos para ayudar a los damnificados.