Hombre suicida falló en un ataque a un restaurante

El hecho ocurrió en Gran Bretaña. Un joven convertido al Islam intentó detonar un artefacto explosivo hecho de clavos y químicos en un conocido lugar de comidas de la ciudad de Exeter. La “misión suicida” no tuvo éxito porque la explosión fue parcial y sólo consiguió herir en el rostro al muchacho.

Un joven convertido al Islam que intentó detonar un artefacto explosivo hecho de clavos y químicos en un concurrido restaurante de la ciudad de Exeter, en el suroeste británico, estaba en una "misión suicida", informó hoy la policía local.

Nicky Reilly, de 22 años, fue detenido el jueves en el restaurante "Giraffe", donde varias familias se encontraban cenando, después de que uno de los dos explosivos que llevaba consigo explotara parcialmente en el baño, hiriéndolo en el rostro.

Otros dos hombres fueron arrestados hoy en Plymouth, la ciudad portuaria en la que vive Reilly, según la policía. Las autoridades indicaron además que el hombre era "conocido" para los servicios de inteligencia antes del planificado ataque de Exeter.

Fuentes policiales apuntaron que las bombas eran aparatos "viables" hechos de químicos, cintas de papel de aluminio y clavos.

Poco antes de dejar su vivienda en Plymouth, Reilly recibió un mensaje de texto de "aliento" para la fallida misión suicida.

El detenido transportó los dispositivos, que podrían haber explotado al sacudirlos, en un autobús desde Plymouth hasta Exeter, con más de 50 pasajeros a bordo.

Un portavoz policial dijo que Reilly, que tiene un historial de trastornos mentales, profesa la fe musulmana, a la que se convirtió.

"Creemos, a pesar de su estado débil y vulnerable, que fue acosado, radicalizado y se aprovecharon de él", dijo un vocero policial.