Irán prohíbe a Barbie, Batman y Harry Potter

El fiscal general de Irán pidió imponer restricciones a la importación de juguetes occidentales, argumentando que tienen un efecto destructivo en la juventud del país.

La popular muñeca Barbie Foto: Gentileza
La popular muñeca Barbie Foto: Gentileza

"El despliegue de personajes como Barbie, Batman, el Hombre Araña y Harry Potter, así como la importación irregular de juegos de computadora y películas debe alertar a los funcionarios en el campo cultural", dijo Ghorban Ali Dori Nayafabadi, el fiscal de la nación.

Sus comentarios, exigiendo medidas para proteger la cultura islámica y los valores revolucionarios de Irán, fueron hechos en una carta dirigida al vicepresidente iraní, Parviz Davoudi, que fue reproducida en varios periódicos del país.

Aunque Irán es el tercer importador más grande de juguetes en el mundo, señaló Nayafabadi, muchos de éstos son introducidos ilegalmente.

Según el funcionario, la vestimenta impropia de personajes como Barbie y Batman no le da a los jóvenes iraníes buenos modelos durante su desarrollo.

El problema para las autoridades iraníes es que por años la cultura occidental ha ido creciendo en popularidad, señaló Pam O'Toole, corresponsal de la BBC en Teherán.

"En el pasado, los funcionarios han hecho varios intentos de reducir la popularidad de muñecos como Barbie y su pareja Ken, incluso introduciendo versiones iraníes con un atuendo más modesto, llamados Sara y Dara. Pero Barbie mantiene una enorme popularidad entre los jóvenes", afirma O'Toole.

En público, las mujeres iraníes deben cubrir los contornos de su cuerpo, una regla, apunta el corresponsal, que Barbie no sigue notablemente.

De hecho, intentos anteriores para promocionar una muñeca local, llamada Sara, no han logrado desbancar a Barbie. La versión local, mucho más robusta de constitución, se presenta vestida con varios modelos de trajes regionales que tapan por completo piernas y brazos, además de llevar el correspondiente tocado. Sara carece del sex-appeal de Barbie, cuyas curvas motivaron hace un par de años una campaña que obligó a los vendedores a cubrir su dibujo en la caja con adhesivos negros.