Vuelven a negar que Ingrid Betancourt esté grave

Ingrid Betancourt no padece una enfermedad grave que haga temer por su vida, aseguró hoy la senadora colombiana Piedad Córdoba, quien junto al presidente venezolano, Hugo Chávez, ejerce como facilitadora de un acuerdo humanitario con las FARC.

Ingrid Betancourt fue secuestrada el 23 de febrero de 2002 Foto: EFE
Ingrid Betancourt fue secuestrada el 23 de febrero de 2002 Foto: EFE

"Nadie está bien retenido", manifestó la senadora colombiana Piedad Córdoba, pero "las últimas noticias que tengo de Ingrid, que son de la semana pasada, es que en medio de esas circunstancias en las que está, está bien, y que no tiene ninguna enfermedad que permita decir que está en las condiciones que se han venido diciendo", indicó, negando que tenga hepatitis B, sida o que haya sufrido un infarto.

Durante un coloquio en la Tribuna Iberoamericana de la Casa de América de Madrid, la senadora criticó tanto a las Fuerdas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) como al presidente colombiano, Álvaro Uribe, por utilizar las informaciones sobre el estado de salud de Betancourt. Las primeras, dijo, lo utilizan "para presionar a la sociedad" y "para presionar al gobierno". Y éste, aseguró, para "ocultar y tapar" escándalos.

"El día que sacaron el cuento de que Ingrid se moría, ese mismo día detuvieron a personas muy cercanas al Gobierno comprometidas con la parapolítica", indicó.

El caso de la "parapolítica", llamado así por los nexos de algunos políticos con los paramilitares, compromete a 55 congresistas elegidos en 2006, de los cuales 30 están en prisión.

Córdoba criticó además que el Ejecutivo colombiano "no tiene ningún interés en el acuerdo humanitario". Si el gobierno de Uribe "hiciera la mitad de lo que hace el gobierno francés por la liberación de los policías y los soldados, hace rato que estaban afuera", aseguró.

Betancourt fue secuestrada el 23 de febrero de 2002 cuando era candidata a la presidencia de Colombia. En las últimas semanas se ha llegado a temer seriamente por su vida, hasta el punto de que el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, envió el pasado 3 de abril un avión con equipos médicos y personal especializado para tratar de examinarla.

Las FARC no dieron finalmente luz verde a la misión médica, asegurando que no era procedente y que se trataba de un "chantaje", tras insistir en que la única fórmula para que se haga el canje de secuestrados por guerrilleros presos es que el gobierno de Bogotá acepte ordenar el despeje militar de una zona del suroeste del país que el grupo armado exige como escenario de diálogo.