El juego se llama “Yo presidente. Objetivo: La Moncloa” (Planeta Interactiva) y es la adaptación de un programa que obtuvo notables ventas en Francia durante la campaña presidencial del año pasado.
El nuevo videojuego permite escoger un país para desarrollar una carrera política hasta llevarlo a ser poco menos que una superpotencia.
El presidente podrá disputar elecciones y manejar su país consultando a la prensa para saber lo que dicen sus ciudadanos o manteniendo reuniones diplomáticas con otros países.
Los videojuegos estuvieron muy presentes en las elecciones de EE UU de 2004. Por ejemplo, George Bush presentó el Tax invaders en el que Bush disparaba contra los nuevos impuestos que se suponía iba a imponer su rival.
En este juego, además, el jugador debe interactuar con la Iglesia.