La presencia de fruta e insectos sobre el suelo ha llevado a estos murciélagos a una nueva adaptación, de manera que utilizan sus extremidades para caminar por el bosque.
En palabras del biólogo Jared Diamond, los murciélagos de cola corta no solo son "los más terrestres de su especie", sino que representan un extraño intento de la Naturaleza de volver a "producir un ratón”.