Pagó para nadar con tiburones y murió en el intento

Se trata de un joven abogado que había pagado para nadar con tiburones sin que estos estuvieran encarcelados. Fue mordido en la pierna por un tiburón tigre y murió mientras era trasladado a un hospital. Fuerte polémica por esta aventura de riesgo. Mirá un video.

Foto: Web
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El domingo pasado Markus Groh, abogado austriaco de 49 años, murió cerca del Cayo Gran Isaac, el más cercano a EE UU de las islas Bahamas, al norte de Miami tras ser atacado por tiburones en una aventura por la que él  pagó.

En 2007 no hubo más que un muerto por ataques de tiburón en todo el mundo, la cifra más baja en 20 años, y fue en el Pacífico. Hubo siete en 2004 y cuatro en 2005 y 2006.

En Florida, la última víctima mortal fue una niña de 14 años, que nadaba en una playa del Golfo de México, en 2005. La polémica, en este caso, ha sido por la forma. Era una muerte anunciada por la peligrosidad del encuentro con tiburones sin protección ofrecido por la empresa organizadora de la aventura, y que se enfrenta ahora a serios problemas, incluso penales. En Florida está prohibido este tipo de excursiones desde 2001 y por eso se desplazaban hasta las Bahamas.

La empresa JASA (Jim Abernethy Scuba Adventures), radicada en Riviera Beach, es la que ofrece  los “encuentros con tiburones sin jaulas”. En el anuncio de la oferta aún se advierte que bucear con tiburones es un deporte “potencialmente peligroso” y que los buceadores “deben acreditar experiencia en aguas profundas y con fuertes corrientes“.

Groh fue atacado por un tiburón tigre que lo  mordió en la pierna y aunque fue trasladado en un helicóptero a un hospital, llegó demasiado tarde. Los tiburones tigre suelen medir hasta cuatro metros y pueden llegar a alcanzar hasta los seis metros, se los puede encontrar sólo en las Bahamas.

Mirá un video de este deporte de alto riesgo.