Fidel respaldó al gobierno de su hermano Raúl Castro

Fidel Castro respaldó hoy a los miembros de la cúpula del Estado encabezada desde el domingo por su hermano Raúl y reafirmó su decisión de mantenerse "ajeno" a cualquier cargo en el poder, en la primera "reflexión" que publica sin estar ya nominalmente al frente de Cuba.

Fidel Castro, junto a su hermano Raúl Foto: Na
Fidel Castro, junto a su hermano Raúl Foto: Na

"Reafirmo estar ajeno a todo cargo, como expresé en el mensaje al pueblo el 18 de febrero de 2008", señala Castro en su artículo, titulado "Espero no tener que avergonzarme" y firmado como "compañero".

En el artículo, Fidel Castro insiste también en los méritos de su hermano para sucederle en la presidencia, afirmando que "Raúl cuenta con todas las facultades y prerrogativas legales y constitucionales para dirigir a nuestro país".

En este sentido, niega cualquier desavenencia entre ambos, como señala que se especuló en los últimos tiempos, achacando los rumores a "los que se han quedado con las ganas de ver un súbito derrumbe de la revolución heroica que resistió y resiste medio siglo de agresión imperialista".

"Quienes conocen bien tanto a Raúl como a mí, saben que por elemental sentido de dignidad y respeto tal tipo de reunión jamás se podría producir", subraya.

Asimismo, defiende a los miembros del nuevo Consejo de Estado y señala que si bien su conformación le fue consultada, "no se debió a que yo exigiera la consulta; fue decisión de Raúl y de los dirigentes principales del país consultarme".

"Se escuchan ahora aullidos de lobos atrapados por la cola. Qué rabia les provoca en especial la elección, como primer vicepresidente, de Machadito, secretario de organización del Partido Comunista de Cuba, al que la Constitución otorga la tarea principal en la conducción del pueblo hacia el socialismo", dice Castro.

José Ramón Machado Ventura está considerado uno de los "duros" del PCC y su nombramiento como primer vicepresidente fue interpretado por algunos analistas como un símbolo de inmovilismo.

Al mismo tiempo, Castro revela que fue decisión suya la postulación de dos militares más al Consejo de Estado, Leopoldo Cinta Frías y Alvaro López Miera.

La inclusión de numerosos militares en la cúpula del poder había sido interpretada a su vez como el intento de Raúl Castro, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) durante casi medio siglo, de rodearse de personas de su total confianza en la nueva era que ahora afronta Cuba.

Los observadores también habían considerado críticamente la elevada edad de la mayoría de los nuevos miembros del Consejo de Estado, formado en gran parte por personas de la "vieja guardia" a la que pertenecen los dos hermanos Castro. A su juicio, la inclusión de generaciones más jóvenes habría reflejado eventualmente una voluntad de realizar cambios más clara.

"El tablero de ajedrez indicaba estas variantes", replica ahora Fidel Castro.

"No eran fruto de supuestas tendencias militaristas de Raúl, ni se trataba de generaciones o partidos disputándose a dentelladas el mundano poder", asevera.