"¡Cambio, cambio, cambio!, gritaban al unísono" los candidatos a la presidencia norteamericana, y "las menguadas potencias europeas alineadas de ese sistema proclaman las mismas exigencias", apunta el convaleciente líder en el diario Granma.
"Estoy de acuerdo -ironiza Castro-, ¡cambio! pero en Estados Unidos. Cuba cambió hace rato y seguirá su rumbo dialéctico. ¡No regresará jamás al pasado!".
Castro dijo que siguió por televisión "la posición embarazosa de todos los candidatos a Presidente de Estados Unidos" en sus reacciones y señaló que "se vieron obligados uno por uno a proclamar sus inmediatas exigencias a Cuba para no arriesgar un solo elector".
Asimismo, fustigó a "las menguadas potencias europeas aliadas" a los Estados Unidos según las cuales "había llegado la hora de danzar con la música de la democracia y la libertad" que "jamás realmente conocieron".
Una vez Castro anunció a principios de semana que, por razones de salud, no aceptará ser reelegido presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe, diversos líderes internacionales pidieron reformas en Cuba.
El presidente de EEUU, George Bush, afirmó que la renuncia del dictador cubano "debe ser el comienzo de la transición democrática en Cuba".
"La comunidad internacional debería trabajar con el pueblo cubano para comenzar a construir instituciones para la democracia", señaló Bush.