Las perspectivas de cambio en Cuba generadas tras la decisión de Fidel Castro de no continuar en el poder, generó opiniones diversas entre analistas locales, pero que descartan transformaciones inmimentes y la pérdida de poder del líder revolucionario.
El histórico líder de la Revolución Cubana, puso este miércoles fin en forma oficial a más de 50 años de conducción formal al anunciar que no retornará a la presidencia del país, de la que se alejó hace más de un año y medio por problemas de salud.
Julio Burdman, director de la carrera de Relaciones Internacionales de la Universidad de Belgrano, consideró que el anuncio "es un paso más hacia el postcastro, ni el primero ni el último, y hay que entenderlo en función del contexto internacional".
El académico analizó que en el contexto internacional "no hay ningun actor que no pida y esté dispuesto a ayudar a una transición ordenada del postcastrismo", incluso "se puede imaginar un acercamiento con Estados Unidos en la medida que Cuba siga enviando señales de levantar la dureza del régimen".
Para la isla, agregó, se presenta "una oportunidad política interesante que no tuvo en 50 años y que no van a desaprovechar, más con un mundo que se anticipa va a ser bastante paciente con la democratización gradual".
Pero para Burdman, "en Cuba no hay demasiado interés en que haya cambios demasiado importantes y bruscos, sino que existe un consenso gradualista, por más que el Estado y el marco legal sin Fidel no va a ser lo mismo".
Lejos de alentar transformaciones, el director de la UB dijo que Raúl Castro "no es todavía el cambio" y por la estructura de poder en la isla, "tampoco está claro quién va a encarnar el cambio", que ya se empezó a despejar en lo económico con la llegada de las inversiones extranjeras directas.
Finalmente, Burdman graficó que la apertura ya no podrá contar con el mito del desembarco de los cubanos exiliados en Miami: "muchos de ellos ya murieron o están muy viejos, y sus hijos se siente norteamericanos.
Igualmente es un escenario que sólo podría darse cuando Fidel fallezca y no con su sólo alejamiento del poder".
El Encargado de Negocios de la Embajada argentina en La Habana, Pedro Von Eyken, señaló que en la capital de la isla "todo transcurre exactamente igual que ayer, en absoluta calma", al señalar que el tema tuvo "mucha más repercusión en el exterior que en la isla".
Para el funcionario argentino, el anuncio de Fidel "no deja de sorprender si bien podía esperarse por su estado de salud", pero la sensación de cambio se atempera con un "Raúl Castro que gobierna desde hace un año y medio".
"Raúl anunció un debate muy importante el 26 de julio, y ese debate se está haciendo en la base del partido con los intelectuales, pero es necesario saber qué se está haciendo dentro de la revolución y del sistema socialista", dijo el funcionario a cargo de la embajada tras la salida de Darío Alessandro.
Para el diplomático "el cambio con Raúl en el poder es una de las posibilidades, pero se está magnificando con mayores expectativas en el exterior". Atilio Borón, director académico del Centro Cultural de la Cooperación, dijo que en el anuncio de Castro "no hay ningún elemento de sorpresa.
Todo esto se veía venir desde su renuncia a los cargos a mediados de 2006, pero esperar grandes novedades no tiene demasiado asidero".
"No preveo grandes cambios, por el contrario, Castro seguirá siendo una persona extraordinariamente influyente en Cuba y fuera de ella", expresó el ex secretario académico de Flacso al destacar que "su nuevo papel de soldado de las ideas le cuadra a la perfección".
Sobre su influencia en América Latina ya alejado del poder, Borón dijo que "el papel va a ser el de un líder indiscutido para la región, fuente de inspiración para muchos gobiernos, y de gran influencia para esta nueva corriente de gobiernos más contestatarios a las políticas de los Estados Unidos".
Para el académico, "Cuba es un país de alto grado de institucionalización y en función de eso quien asumió los asuntos del estado va a continuar en funciones hasta que se produzca una transición con una generación más joven, esa generación intermedia, que se haga cargo del control del gobierno".
Borón también rechazó las demandas de apertura en la isla: "Qué quieren decir con eso? ¿Que Cuba debe ir hacia el bipartidismo de Estados Unidos que oculta una plutocracia y una oligarquía que se reparte el poder? ¿Que se debe parecer a la Italia que está por elegir a (Lucio) Berlusconi o a la España que puede votar a (Mariano) Rajoy? Si es para eso, espero que Cuba ni siquiera abra la puerta".
El "día despues" para los cubanos
El experto en relaciones internacionales, Julio Burdman, consideró que “en Cuba no hay interés en que haya transformaciones demasiado importantes”. Desde la embajada argentina en la isla aseguraron que en La Habana "todo transcurre exactamente igual que ayer, en absoluta calma”.