Tres potentes explosiones se oyeron este jueves en el sur de Bombay, mientras la prensa india informaba de una acción de las fuerzas de seguridad contra hombres armados que habían tomado a un rabino como rehén.
La policía no dio por el momento una explicación a dichas explosiones, pero según los medios de comunicación locales, una de ellas tuvo lugar en el Hotel Taj Mahal, otra en el Hotel Trident/Oberoi y la tercera en la Nariman House, donde el rabino judío Gavriel Holtzberg había sido capturado.
Extremistas islamistas fuertemente armados, que afirmaron pertenecer a un pequeño grupo denonimado Muyaidines Deccan, atacaron varios puntos de la ciudad el miércoles, matando a más de 100 personas e hiriendo a varios cientos.
Decenas de huéspedes seguían retenidos este jueves en dos lujosos hoteles de la ciudad india de Bombay copados la víspera por milicianos islamistas que tomaron rehenes extranjeros, informaron funcionarios indios.
Entre 40 y 50 personas permanecen retenidas en el Taj Mahal Hotel, donde se oyen esporádicos tiroteos, de acuerdo con el mayor R.R. Hooda, jefe del ejército de los estados indios de Maharashtra, Goa y Gujarat. "En esa zona hay cuatro o cinco terroristas", declaró el militar a periodistas.
Se carece en cambio de estimaciones oficiales sobre la cantidad de personas retenidas en el hotel Trident, aunque los medios de prensa señalan que siete u ocho personas han sido tomadas allí como rehenes.
En los dos hoteles podría haber ciudadanos estadounidenses, israelíes y canadienses.
El director general de la Policía de Maharashtra, A.N. Roy, aseguró a Press Trust of India que los muertos rondan el centenar de personas. El canal de noticias NDTV también dio un centenar de muertos y 110 heridos. Mientras el canal IBN Live dijo que los muertos eran al menos 87.
Un ciudadano italiano figura entre las víctimas de los ataques, indicó este jueves a la AFP el ministerio de Relaciones Exteriores italiano.
La agencia Press Trust of India citando a fuente médicas informaba por su parte de dos muertos de nacionalidad extranjera -un japonés de 41 años y un australiano de 49-. Según la misma fuente, los heridos proceden de España, Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Australia, Noruega y Singapur.
Sin embargo, la cadena de televisión NDTV afirmó que entre los muertos podría haber hasta nueve extranjeros.
Varios hombres armados con granadas y armas automáticas atacaron, entre otros blancos, dos hoteles de cinco estrellas y una estación de tren, el miércoles en la capital económica de India, Bombay. Uno de los asaltantes involucrados en los ataques aseguró a un canal de televisión que pertenece a un grupo islamista que lucha para lograr que el Islam deje de ser perseguido en India.
Identificándose a sí mismo como un miembro de un grupo autodenominado Muyaidines del Decán, el pistolero, escondido en el hotel Oberoi, exigió la liberación de todos los militantes islamistas detenidos en India. "Los musulmanes en India no deberían ser perseguidos. Amamos a nuestro país, pero cuando nuestras madres y hermanas eran asesinadas, ¿dónde estaba todo el mundo?", dijo al canal India TV por teléfono desde el interior del hotel, que fue tomado por comandos armados.
La Bolsa de Bombay permanecerá cerrada este jueves como consecuencia de los atentados. "Considerando la situación anormal y el consejo del gobierno" para que la gente permanezca en sus casas "se ha decidido mantener cerrado los mercados", anunció un portavoz de la Bolsa de Bombay. Las mismas fuentes no revelaron si esta plaza abrirá el viernes.
Las calles de Bombay permanecían vacías a primera hora de este jueves, siguiendo las indicaciones del gobierno.
Los atentados, descritos como una "gran conspiración" por el ministro de Interior indio Shivraj Patil, fueron condenados en el mundo. "Estos atentados intolerables en Bombay tendrán una respuesta enérgica", dijo el primer ministro británico, Gordon Brown, en un comunicado en el que expresó su solidaridad con el gobierno indio.
"Condenamos firmemente los atentados terroristas que ocurrieron en Bombay", declaró el portavoz del departamento de Estado estadounidense, Robert Wood. La Casa Blanca expresó su disposición a dar ayuda al gobierno indio. El presidente electo Barack Obama condenó los atentados en Bombay y dijo que Estados Unidos debe trabajar para estrechar sus vínculos con India y otras naciones para "eliminar de raíz y destruir a las redes terroristas".
La presidencia francesa de la Unión Europea expresó su "horror e indignación" y su condena en los términos más enérgicos.
El príncipe Felipe de Asturias manifestó su "tremenda tristeza y condena de ese atentado que al parecer ha producido un número muy alto de víctimas".
Los gobiernos de Brasil, Argentina y Colombia, entre otros, también lamentaron y condenaron los atentados.
Se registran nuevas explosiones en Bombay
La policía no dio por el momento una explicación a dichas explosiones, pero según los medios de comunicación locales, una de ellas tuvo lugar en el Hotel Taj Mahal, otra en el Hotel Trident/Oberoi y la tercera en la Nariman House. Entre 40 y 50 personas permanecen retenidas en el Taj Mahal Hotel, donde se oyen esporádicos tiroteos.