El Papa pidió solidaridad con los inmigrantes y los refugiados

Benedicto XVI invitó el hoy a los católicos de todo el mundo a ser "solidarios" con los inmigrantes y refugiados en su tradicional mensaje con ocasión de la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado que celebra la iglesia el 18 de enero.

El papa Benedicto XVI. Foto: NA
El papa Benedicto XVI. Foto: NA

El papa Benedicto XVI llamó hoy a mostrar solidaridad y amor al prójimo hacia los refugiados e inmigrantes, y a ayudar a todas aquellas personas que viven en situaciones inseguras o precarias.

"¿Cómo podemos no preocuparnos de aquellas personas que viven en situaciones difíciles de emergencia como por ejemplo los refugiados o expulsados?", escribe el jefe de la Iglesia católica en un mensaje dado a conocer en Roma con motivo del Día Mundial de los Migrantes y Refugiados, el próximo 18 de enero.

El día se conmemora en el 2.000 aniversario del nacimiento del apóstol Pablo, bajo el lema "San Pablo migrante, el 'Apóstol de los Pueblos'".

Pablo fue "un verdadero misionero de los migrantes", porque "él mismo era un migrante y un mensajero itinerante de Dios", señala Benedicto. Su vida estuvo destinada a transmitir el mensaje de Cristo. "En la época actual, en la era de la globalización, en eso consiste la misión de la Iglesia y de cada bautizado".

"Una misión en la que la preocupación pastoral atenta se dirige al mundo multifacético de los migrantes: estudiantes en el extranjero, inmigrantes, refugiados, expulsados o evacuados, incluidos todos aquellos que son víctima de la esclavitud moderna, como el tráfico de personas", añade el texto.

El modelo de San Pablo tiene que llevarnos a "mostrar nuestra solidaridad y a auspiciar en todas partes del mundo y con todos los medios la convivencia pacífica de las diferentes etnias, culturas y religiones".

El Día Mundial de los Migrantes y Refugiados tiene que ser una oportunidad para vivir sin diferencias ni discriminaciones en amor fraternal, asegura el Papa.

El mensaje del Pontífice coincidió con la llegada de una nueva oleada de inmigrantes al sur de Italia. En sólo 24 horas arribaron más de mil personas a la isla de Lampedusa. El centro de recepción, que está previsto para un máximo de 700 personas, está al borde del colapso, informaron los medios.

A causa de ello, 500 inmigrantes serán trasladados hoy mismo a otros centros en Sicilia, la mayoría en aviones militares. Unos 70 ya partieron en un transbordador al puerto siciliano de Porto Empedocle.

Se desconoce por el momento de qué países proceden los inmigrantes. Entre ellos hay muchas mujeres y niños. Casi todos los 12 botes que llegaron a Lampedusa hasta esta mañana procedían de Libia, dijo el ministro del Interior, Roberto Maroni. También llegaron varias decenas al sur de Cerdeña.

Más de 200 millones de personas han debido abandonar sus países y esperan tener una vida mejor, indicó por su parte el presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz (responsable del tema de los migrantes), cardenal Renato Raffaele Martino.

El hecho de que en muchos países ricos la llegada de estas personas se vea como una invasión y una amenaza hace "aún más triste y amargo" el destino de numerosos refugiados, según Martino.

En el mundo globalizado el problema no se solucionará con un aislamiento de los países. "Por el contrario, tiene que lograrse una integración paulatina de los migrantes que respete la identidad cultural de ellos y de la población local de cada país receptor", indicó.