Con el fin de horadar la cavidad, donde se alberga el gigante acelerador de partículas, los ingenieros tuvieron que sortear varios ríos subterráneos y congelar el suelo para evitar las filtraciones.
A continuación, los encargados del proyecto tuvieron que hacer bajar decenas de gigantescas piezas de toneladas de peso a más de 100 metros de profundidad a través de una estrecha cavidad de hormigón, un desafío que es relatado con detalle en el documental "Megaestructuras, el acelerador de partículas", de National Geographic.
(2) Megaestructuras - El acelerador de partículas (LHC)
En él se ofrecen otros datos interesantes, como el hecho de que se tuviera en cuenta hasta la fuerza gravitacional de la luna, cuyas fases, según los ingenieros, podían desplazar ligeramente las masas de tierra y provocar el fracaso de todo el proyecto.
Fuente: Fogonazo.blogspot.com