Pentágono prohíbe formalmente torturas en interrogatorio

Los métodos utilizados contra los detenidos militares eran de origen Chino. Desde ahora, esos prácticas que tenían como objetivo obtener información del enemigo quedan prohibidas.

El Pentágono revisó su directiva para los interrogatorios de detenidos militares a efectos de prohibir el uso de técnicas derivadas de métodos de tortura chinos, dijeron funcionarios este miércoles.

"El uso de técnicas del programa SERE contra una persona detenida" en el Pentágono "está prohibido", dice una directiva del 9 de octubre relativa al interrogatorio.

El programa SERE fue desarrollada por el ejército estadounidense tras la guerra de Corea (1950-1953) para entrenar a militares -por ejemplo pilotos- caídos en manos del enemigo a sobrevivir a las condiciones de detención.

Los pilotos aprendían a resistir a la tortura sometiéndose a las mismas técnicas empleadas contra los prisioneros detenidos por el ejército estadounidense durante la guerra.

Los castigos incluyen sumergir la cabeza del prisionero en agua, desnudarlo, golpes en la cara y el vientre, perturbación del sueño, posturas incómodas y aislamiento.

El programa SERE también incluyó torturas sexuales después de la guerra del Golfo.

Un jerarca de Defensa estadounidense dijo -bajo el anonimato- que estas prácticas no estaban autorizadas desde la versión 2006 de la directiva del Pentágono sobre interrogatorios.

La prohibición explícita de técnicas inspiradas en el programa SERE fue agregada a la directiva del 9 de octubre "para que quede bien claro que no están autorizadas", afirmó.

En 2004, una serie de fotos en las que se veía a prisioneros sometidos a torturas -muchas de ellas sexuales- por parte de soldados estadounidenses en Irak generó escándalo mundial.