Pilar Bauzá, la enfermera argentina de Médicos Sin Fronteras (MSF) que estuvo secuestrada una semana en Somalia, confirmó hoy que no tiene intenciones de regresar al país africano pese a que quedó inconclusa su misión.
"No voy a regresar a Somalia, ni creo que mi familia me deje regresar", dijo la joven, y señaló que allí "todo era incierto y miedo, porque estaba en un país del otro lado del mundo".
En la primera rueda de prensa que brindó luego de llegar al país, la enfermera, secuestrada durante una semana junto a la médica española Mercedes García, dijo que le queda "el buen recuerdo de estar haciendo tareas humanitarias" durante cinco meses en Africa, pero ahora sólo piensa "en descansar" y estar con su familia.
"Cuando nos liberaron caminamos medio día por las montañas y entramos en un auto que nos dejó en un hotel, pero no sé bien cómo fueron las negociaciones", explicó Pilar, quien no pudo determinar los motivos que tuvieron los secuestradores para llevárselas a ella y su compañera.
Asimismo, se mostró triste por haber abandonado el país africano por esta situación, que no fue buscada por ella, y tener que dejar la tarea que realizaba.
En tanto, la joven de 27 años evitó profundizar en el momento en que se produjo el secuestro, y sólo mencionó que junto al grupo humanitario estaban yendo al hospital para atender como todos los días a chicos que sufren cuadros severos de desnutrición.
Durante el tiempo en que estuvo capturada, Pilar Bauzá durmió a la intemperie y comió lo que sus secuestradores le acercaban, pero no tenía casi contacto con ellos, "porque son somalíes y hablan su idioma".
Sobre si sabía del pago de alguna suma de dinero como rescate- los secuestradores pedían 250 mil dólares para liberarlas sanas y salvas- Pilar Bauzá negó tener conocimiento de esas negociaciones.
A su turno, el director de MSF, Aitor Zabalgogeazkoa, negó que la organización humanitaria haya pagado dinero por la liberación de la médica española y la enfermera argentina.
"No nos podemos dar el lujo de ceder ante el chantaje. Todos saben, y nosotros también, que no pagamos ante este tipo de hechos. Sabemos que hubo un equipo del gobierno español trabajando y le agradecemos por eso", sostuvo Zabalgogeazkoa.
En determinado momento Pilar Bauzá fue consultada sobre el por qué de realizar una tarea humanitaria en Somalía y no por ejemplo en Argentina.
"Había hecho varias acciones humanitarias en Santa Fe, Tucumán, Entre Ríos y en lugares cercanos a donde yo vivo (Bella Vista), pero ir a Africa, a través de Médicos sin Fronteras, era dar un salto. Sin embargo, yo siempre fui igual con mis pacientes de acá, como con los de allá", aclaró la profesional argentina.
En Somalía, Pilar Bauzá integraba un grupo de trabajo que tenía como objetivo dar asistencia a niños con cuadros de desnutrición severa con complicaciones clínicas, y estaba junto a otra enfermera, dos médicas (una la que fue secuestrada con ella) y otras tres personas.
Pilar Bauzá contó la odisea de Somalia
La joven lamentó haber tenido que abandonar "a las familias y a los chicos" que atendía como parte de su misión en el país africano, donde estuvo secuestrada una semana.