El innovador centro de compras Kidfresh fue inaugurado en Nueva York, más precisamente en el Upper East End, hace unos meses. El objetivo de la empresa es solucionar el problema de los padres sobre de cómo alimentar a sus hijos.
Hay que destacar que en la zona en la que se ubica sólo vive gente de clase alta de la isla de Manhattan. Ha causado gran repercusión en la sociedad, al punto que ha sido noticia en la mayoría de los programas y diarios locales.
El establecimiento cuenta con una gran sala de venta y una decena de empleados. A su vez, en el local hay dos entradas, una pequeña para los niños y otra grande para los adultos.
Todo está pensado en función de los más pequeños: desde las estanterías, cuyas medidas se adaptan a los escasos centímetros de los chicos, y el atractivo packaging de los productos. Ésto, llama por demás la atención de los más bajitos, quienes pueden elegir con mayor facilidad lo que tienen ganas de comer.
La venta de productos está segmentada por edades, cuyas secciones se distinguen por colores. De este modo, el naranja hace referencia a los niños de 1 a 2 años, el rojo es para entre 3 y 5 años y el verde para entre 6 y 10 años.
Más del 60% de los productos están elaborados en el mismo lugar y a cargo de tres cocineros que se afanan en satisfacer las necesidades y los gustos de los más pequeños.
El fundador de la empresa espera abrir otros 75 puntos de venta en los próximos cinco años.