Japón ya tiene presidente

El presidente Shinzo Abe ya tiene sucesor luego de haber dimitido la semana pasada, el nuevo mandatario japonés es Yasuo Fukuda de 71 años quien intentará levantar la moral del Partido Democrático Liberal (PDL).

Yasuo Fukuda durante su primera conferencia de prensa como nuevo presidente del gubernamental partido LDP, en la sede del partido en Tokio, Japón. Foto: EFE
Yasuo Fukuda durante su primera conferencia de prensa como nuevo presidente del gubernamental partido LDP, en la sede del partido en Tokio, Japón. Foto: EFE

El Partido Democrático Liberal (PDL) que gobierna en Japón eligió hoy al ex portavoz del gobierno Yasuo Fukuda como sucesor de Shinzo Abe, que dimitió la semana pasada, en la presidencia del partido.

La mayoría que posee el grupo en la cámara baja japonesa garantiza también la elección del veterano Fukuda, de 71 años, como sucesor de Abe en la presidencia del gobierno el próximo martes.

El nuevo mandatario pretende recuperar la confianza de la población en su partido y hacer al PDL capaz de "ejercer la política de forma confiable", dijo tras su elección.

Fukuda, considerado un político conservador moderado, recibió el apoyo de 330 de los 527 votos de los miembros del partido, frente a los 197 que obtuvo el ex ministro de Exteriores Taro Aso.

Fukuda ostentará la presidencia del partido japonés durante el periodo restante de mandato de Abe, hasta septiembre de 2009.

El partido gobernante del país durante más de 50 años casi ininterrumpidos espera que Fukuda pueda sacarlo de la crisis en la que está inmerso. Bajo el gobierno de Abe surgieron escándalos en el partido, que tuvo que hacer frente también a la dimisión de varios ministros y a una de las derrotas más graves de su historia en las elecciones al senado el pasado julio.

El enfermo premier saliente Abe, que sigue en el hospital con desórdenes gastrointestinales causados por el estrés y la fatiga, se disculpó hoy mediante una carta dirigida a su partido por haber caudado un vacío político tras su repentina declaración de dimisión la semana pasada, informaron medios.

Uno de los retos que tendrá que afrontar Fukuda será la continuación de la asistencia militar y el suministro de fuel por parte de Japón a los barcos de guerra aliados desplegados en Afganistán, cuya misión vence el 1 de noviembre. El fracaso de Abe en lograr el apoyo de la oposición para extender la misión y la ley especial sobre antiterrorismo fue el motivo alegado para su dimisión.

Fukuda había dicho ya que estaba considerando presentar una nueva propuesta durante una sesión parlamentaria extraordinaria que permitiera a Japón seguir contribuyendo a la lucha contra el terrorismo internacional.

La oposición exige a Fukuda que convoque nuevas elecciones.

En el ámbito diplomático, Fukuda aboga por mantener buenas relaciones con sus vecinos y destacó la importancia del diálogo antes de las presiones a Corea del Norte. Además dijo que no visitará el controvertido santuario de Yasukuni, en honor de 2,5 millones de caídos en la Segunda Guerra Mundial, en el que se encuentran también condenados criminales de guerra por atrocidades cometidas contra la población china. La visita supone un punto de fricción de Japón con China.