Rusia prueba la bomba más poderosa del mundo

Se trata de una bomba de vacío que por su poder es comparable con una bomba atómica. Según sus fabricantes la nueva arma no produciría la contaminación radioactiva que produce su pariente que se alimenta con uranio enriquecido.

La bomba dispersa sobre la zona de impacto un combustible que se mezcla con el oxígeno e incinera todo lo vivo.
La bomba dispersa sobre la zona de impacto un combustible que se mezcla con el oxígeno e incinera todo lo vivo.

Rusia no pierde tiempo y tras las confirmaciones de los vuelos de sus bombarderos cargados con material bélico sobre el Océano Pacífico, ahora es noticia por las pruebas que ha realizado con su nueva bomba de vacío.

Según el jefe de adjunto del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, coronel Alexander Rukshin, aunque la bomba posee un poder de destrucción similar al de una bomba nuclear “no provoca la contaminación radiactiva del territorio adyacente”.

La nueva arma rusa que ha pasado a ser la bomba más potente del mundo en su tipo, además es identificada como una bomba termobárica (de calor y presión) o de combustión, dispersa sobre la zona de impacto un combustible pulverizado que se mezcla con el oxígeno de la atmósfera y, al ser detonado, incinera todo lo vivo, con el efecto añadido de una onda expansiva supersónica y una altísima presión, según explica hoy el diario español El País de Madrid.

Destrucción total

El Canal 1 de la televisión rusa, donde Alexandr Rukshin ha hecho sus anuncio, ha mostrado unas imágenes del ensayo de la nueva bomba de vacío o termobárica, en las que se pudo ver cómo era lanzada desde un bombardero estratégico Tu-160 y descendía en un paracaídas hacia la tierra.

"Todo lo vivo se evapora literalmente. Tras esa explosión, la tierra recuerda más bien la superficie lunar, pero sin contaminación química o radiactiva", según el canal de televisión, y que "el ministerio de Defensa subraya que la fabricación de esta bomba no está reñida con ningún acuerdo militar internacional suscrito por el país, ni supone el lanzamiento por Rusia de una nueva carrera de armamentos".

A pesar de todo, el presidente ruso, Vladímir Putin, ordenó el mes pasado dar un nuevo impulso al rearme y modernización militar del país como forma parte de las medidas que está tomando el Kremlin en respuesta a los planes estadounidenses de crear un escudo nuclear en el este de Europa.

Según Canal 1, la bomba rusa contiene menos explosivos que su análoga norteamericana (7,1 toneladas contra 8,2), pero la supera cuatro veces en capacidad destructiva y veinte en superficie afectada y crea una temperatura dos veces más alta en el epicentro de la explosión.
La televisión rusa ha indicado en su reportaje que los militares del Pentágono llamaron a la bomba de vacío norteamericana "madre de todas las bombas", lo que llevó a los científicos rusos a denominar a la suya "padre de todas las bombas".

Las bombas de vacío son especialmente eficaces en espacios cerrados, como los búnkers, edificios y cuevas, donde crean una gran presión y altísimas temperaturas. Según medios rusos, la URSS y Rusia han empleado bombas de vacío para destruir refugios subterráneos del enemigo en cuevas de montaña durante la invasión de Afganistán y en la guerra de Chechenia, respectivamente.