El colombiano Juan Carlos Ramírez Abadía, alias "Chupeta", apuntado como uno de los más grandes narcotraficantes del mundo y arrestado el martes pasado en Sao Paulo, desea cooperar con la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA), aseguró hoy su abogado brasileño, Sergio Alambert.
Según el abogado del narcotraficante, dos agentes de la DEA intentaron indagar a Ramírez Abadía luego de su detención, pero el narco se negó a hablar con ellos en ese momento, y afirmó: "Tengo toda mi vida para hablar con Ustedes cuando esté allá (en Estados Unidos)".
"Él asume y tiene conciencia de los crímenes que le son atribuidos en Estados Unidos y quiere ser deportado a ese país", aseveró Alembert.
"Chupeta" se encuentra detenido en una delegación de la Policía Federal brasileña en el barrio Lapa, en Sao Paulo. Ante el temor a una posible fuga, la vigilancia ha sido reforzada en la región. Según la prensa, las autoridades locales estudian la posibilidad de trasladarlo a uno de los penales de máxima seguridad existentes en el país.
Al mismo tiempo, en Brasilia, el Supremo Tribunal Federal (STF) aguarda la comunicación oficial del arresto del narcotraficante para decidir si otorgará prioridad al pedido de extradición formulado por Estados Unidos o si permitirá que Ramírez Abadía sea juzgado en Brasil por delito de lavado de dinero, que es castigado con penas de entre tres y diez años de cárcel.
Por otra parte, fuentes de la Policía Federal revelaron que, cuando fue detenido -en la madrugada del martes, en un condominio de lujo en la ciudad de Baruerí, vecina a Sao Paulo-, Abadía se preparaba para fugarse a otro país, posiblemente Argentina o Uruguay.
Abadía fue arrestado en el marco del llamado "Operativo Farrapos" de la Policía Federal, que detuvo el martes a otras 12 personas acusadas de vínculos con una organización internacional dedicada al tráfico de drogas y al lavado de dinero. Otras cuatro personas siguen siendo buscadas por los agentes.
En la mansión donde vivía y controlaba sus negocios por teléfono e Internet, los agentes decomisaron unos 300.000 dólares en efectivo, más de 150 teléfonos móviles y una colección de relojes caros, de marcas como Cartier y Rolex.
Las primeras investigaciones revelaron que Abadía vivía en Brasil desde hace alrededor de tres años y tenía varias propiedades en el país, entre ellas una casa de playa en la localidad de Jureré, estado de Santa Catarina, que pretendía vender por unos 1,5 millones de dólares.
Según Fernando Francischini, de la Policía Federal brasileña, "Chupeta" fue condenado en Estados Unidos a 25 años de cárcel por tráfico internacional de drogas, y que también es acusado de "más de 300 asesinatos en Colombia y por lo menos 15 en Estados Unidos".
La red comandada por Abadía se dedicaba a enviar grandes cantidades de droga a los mercados consumidores del Hemisferio Norte. Las ganancias obtenidas con la venta de los estupefacientes eran enviadas desde España y México a Brasil, donde eran utilizadas en la compra de hoteles, mansiones y vehículos, entre otros negocios.
Narco "Chupeta" ofrece cooperar con la DEA
Juan Carlos Ramírez Abadía, uno de los narcotraficantes más grandes del mundo, fue arrestado el día martes en Brasil a raiz de un oprativo llamado "Farrapos". El colombiano ha decidido cooperar con la agencia antidrogas (DEA).