Hillary Clinton se acerca a la candidatura presidencial

La senadora y ex primera dama está 18 puntos por encima de Barack Obama, su contrincante más cercano, en las encuestas para las elecciones de 2008. Sus adversarios aseguran que se debe solamente a que "es un nombre conocido".

Hillary Clinton aumentó su ventaja sobre su seguidor más cercano, el senador por Illinois, Barack Obama, en las encuestas nacionales acerca de la nominación presidencial demócrata para el 2008, según revela una encuesta publicada este jueves.

Un promedio calculado a partir de sondeos actualizados del sitio www.realclearpolitics.com, la senadora por Nueva York y ex primera dama, con un 41 por ciento de las preferencias, tiene una ventaja de 18 puntos sobre Obama, quien alcanza un 22 por ciento.

En tanto, el ex senador por Carolina del Norte John Edwards obtiene un 11,5 por ciento de las preferencias, de acuerdo a la misma fuente.

Aún así, y a pesar de la cómoda ventaja de Clinton, la estratega demócrata Jenny Backus, aseguró que la ex primera dama "es favorita, aunque no la favorita que ella pensaba que iba a ser cuando esta carrera presidencial comenzó".

En tanto, los equipo de campaña de Obama y Edwards restan importancia a las encuestas, a las que califican de "irrelevantes" mientras aseguran que por lo general éstas ofrecen "una imagen torcida" y parcial de la realidad.

Jen Psaki, portavoz de Obama, por otro lado, aseguró que la persistente subida en los sondeos, por parte de Clinton, se debe a que "es un nombre conocido", de acuerdo a la información del portal "Latinos de América".

"La historia de nuestras elecciones está repleta de candidatos que confiaban en los altos números en las encuestas y su ’inevitabilidad’, para perder meses después cuando los votantes de los estados de Iowa o New Hampshire -los primeros que celebran primarias- advertían que no eran el candidato más fuerte," dijo.

En tanto, esos sondeos indican que en las elecciones nacionales, los hispanos votantes se inclinan por el Partido Demócrata, aunque su tendencia a inscribirse como independientes y dividir su voto despierta esperanzas en los candidatos republicanos.

Esta esperanza se funda también en el continuo desgaste del atractivo demócrata entre los electores hispanos, sobre en la franja de elevados ingresos y educación universitaria.

Sobre ese tema, Antonio González, presidente del Instituto de Investigaciones Williams C. Velásquez, con sede en San Antonio, asegura que "los demócratas comenzaron en la década de 1980 a perder la inscripción de los latinos".

El presidente George W. Bush obtuvo el 40 por ciento de voto hispano en el 2004, un absoluto récord para un candidato presidencial republicano.