El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, defendió hoy las pretensiones de recursos naturales en el fondo marino del Polo Norte frente a las críticas internacionales, informó la agencia de noticias Interfax en Moscú.
Según la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar de 1982, los países polares pueden reclamar cada uno como zona económica unos 370 kilómetros, partiendo desde tierra firme en dirección al Polo.
Sin embargo, desde 2001 el gobierno de Moscú pide un territorio mayor. Rusia aspira a 1,2 millones de kilómetros cuadrados de superficie adicional, un terreno que sería dos veces Francia. Fuente dpa.
La actual expedición en el Ártico, que el jueves colocó una bandera rusa de titanio inoxidable a 4.000 metros de profundidad en un gesto simbólico, busca pruebas científicas que demuestren que el fondo marino está unido a la tierra firme rusa.
Dinamarca, Estados Unidos, Noruega y Canadá, naciones que han señalado su interés en este territorio, criticaron la acción. Copenhague calificó la inmersión de "chiste sin importancia para los medios".
El ministro Lavrov rechazó las críticas y comentó: "Estoy muy asombrado, los descubridores siempre plantaron una bandera". Por primera vez en la historia de las expediciones polares, dos mini submarinos rusos consiguieron alcanzaron el fondo marino en el océano glacial.