WASHINGTON.- Pocas horas después de que el militar norteamericano de mayor rango, el general Peter Pace, recomendara según Los Angeles Times la retirada de las tropas de Irak , el presidente de EE.UU., George W. Bush, aseguró hoy que la situación en ese país mejora y pidió paciencia a sus compatriotas en medio de una creciente presión de la opinión pública y el Congreso para iniciar el repliegue.
"El éxito de los pasados meses ha demostrado que las condiciones sobre el terreno pueden cambiar y están cambiando", señaló el mandatario durante su discurso radial semanal.
Precisó, de todos modos, que la nueva estrategia que arrancó a principios de este año con la aprobación del despliegue en Irak de unos 30.000 soldados estadounidenses adicionales, "no puede triunfar de la noche a la mañana".
Aseguró, además, en una línea ya tradicional en sus discursos, que la permanencia en Irak resulta clave para garantizar la seguridad no sólo dentro de ese país, sino también en el resto de Medio Oriente y en territorio estadounidense.
Bush advirtió al mismo tiempo que la escalada militar norteamericana en Irak está todavía en sus "fases tempranas", y aseguró que las tropas de Washington "han matado o capturado" un promedio mensual de "más de 1500 terroristas de Al-Qaeda y otros extremistas".
En una encendida defensa de su estrategia en el país ocupado, criticada por la oposición demócrata, el presidente norteamericano dijo: "Aquí en casa puede ser fácil pasar por alto la valentía mostrada por tropas y civiles iraquíes que están luchando por la libertad".
Según el mandatario, el aumento de las bajas entre los militantes de los grupos fundamentalistas islámicos creció desde enero último, cuando ordenó un aumento de las tropas estadounidenses en Irak, que actualmente suman unos 160.000 hombres.
Bush no quiere irse aún de Irak
Defendió su estrategia militar en el país de medio oriente, e incluso habló de éxitos, a pesar de que el propio jefe del Ejército pide la retirada.