Diputados bolivianos se tranzaron a golpes hoy en plena sala de votaciones, en el intermedio de un áspero debate sobre un juicio por prevaricato planteado por el presidente Evo Morales contra miembros del Tribunal Constitucional.
Ese incidente y disturbios simultáneos en la ciudad sureña de Sucre, sede de la Asamblea Constituyente, pusieron de nuevo en evidencia la alta tensión política que vive Bolivia, donde la "revolución democrática y cultural" del presidente tropieza con un férreo rechazo de la derecha.
La pelea en la Cámara, en la que abundaron puñetazos, puntapiés y fuertes empujones, se produjo al mediodía cuando diputados de la minoría opositora intentaron tomar la testera exigiendo la consideración de una resolución que postergaría el juicio, según imágenes en vivo de cadenas de televisión.
Finalmente la mayoría de la Cámara de Diputados de Bolivia, oficialista, decidió suspender a cuatro magistrados del Tribunal Constitucional, para que se los juzgue por prevaricato, resolución adoptada tras el comentado enfrentamiento a golpes. La votación se realizó en ausencia de la oposición.
Al término de los desórdenes que duraron unos 15 minutos, varios diputados tenían el rostro con sangre y los ojos hinchados.
La oposición denunció que la suspensión de cuatro de los cinco miembros del Tribunal Constitucional marcó "el inicio de la dictadura de Evo Morales", dejando al país -juzgaron- sin una instancia legal "para impugnar los actos ilegales del gobierno".
El proceso de juicio político pasó ahora al Senado, donde la oposición tiene mayoría y puede trabar el pedido contra los cuatro magistrados, entre ellos la presidenta del Tribunal, Elizabeht Iñiquez, cuyo mandato quedó mientras tanto en suspenso.
Ante la eventualidad que los miembros del Tribunal fueran suspendidos, el vicepresidente Alvaro García Linera convocó hace varios días al Congreso para que el jueves elija a tres titulares y dos suplentes, que deben garantizar el funcionamiento del organismo.
Antes de los desórdenes y durante el debate que comenzó el martes y se reanudó hoy, la oposición alegó no sólo errores de procedimiento sino también de competencia de la Cámara para juzgar a los miembros de otro poder.
Los magistrados suspendidos son, además de su presidenta Iñiguez, Martha Rojas (decana), Artemio Arias y Walter Raña. La quinta integrante, Silvia Salame, encabezó el martes en Sucre una protesta en defensa de sus colegas, junto a personal administrativo del Tribunal.
Andan a las "patadas en el parlamento boliviano.
El enfrentamiento entre el oficialismo y la oposición en Bolivia pasó de las amenazas a los golpes y a las patadas en la Cámara de Diputados. La pugna tiene que ver con el juicio político a cuatro jueces constitucionales.