El escándalo de la valija con 800.000 dólares venezolanos que supuestamente habrían sido para la campaña de Cristina de Kirchner ha copado las primeras páginas de todos los diarios y ya salpica, incluso, al vicepresidente de ese país, Jorge Rodríguez Gómez.
Según publica hoy el diario El Nuevo Herald, de Miami, el fiscal adjunto Thomas Mulvihill incluyó al número dos de Hugo Chávez en una supuesta conspiración para evitar que el destino proselitista de los dineros se conociera. También se menciona en este punto a la Dirección de los Servicios de Inteligencia Policiales (DISIP) de ese país.
El escándalo de la valija se reactivó a partir de una denuncia formal del FBI ante la Justicia, en la que el organismo dice que agentes del gobierno de Chávez conspiraron para ocultar que el maletín de Guido Antonini Wilson detectada en Aeroparque en agosto pasado tenía como destino la campaña de Cristina.
La revelación se produjo en una corte federal de Miami, por lo cual tuvo una importante cobertura en los medios de esa ciudad.
En este sentido, el Nuevo Herald sostiene que la denuncia criminal involucró directamente al gobierno de Venezuela, a través de cinco individuos acusados el miércoles por espionaje. La misión de estas personas habría sido presionar a Antonini para que no revelara que el dinero salió de las arcas de ese gobierno y que la beneficiada sería la campaña presidencial de Fernández.
''El dinero estaba destinado a la campaña de Cristina Kirchner'', dijo el fiscal adjunto Thomas Mulvihill, sin vueltas. "Estos acusados recibieron instrucciones de mantener bajo el perfil de Venezuela'', agregó.
A cambio del silencio de Antonini, Venezuela cubriría todos los gastos en que incurría por la acusación pendiente en Argentina, donde el empresario fue acusado de contrabando.
Quiénes son los acusados
Dos de los arrestados por la conspiración son los acaudalados empresarios petroleros venezolanos, Carlos Kaufman, de 35 años, y Franklin Durán, de 40, amigos de Antonini. "Los dos empresarios estaban en Miami en medio de un batalla civil para recuperar unos 7 millones de dólares que les fueron congelados en un banco local", dice el Nuevo Herald.
En tanto, el sitio Globovision.com, de Venezuela, agrega que Kauffman y Durán son socios mayoritarios de Venoso, una empresa venezolana relacionada a la industria química, petroquímica y de lubricantes. Dicha empresa, está vinculada con la empresa petrolera venezolana PDVSA.
El tercer implicado es el abogado venezolano Moisés Maionica, de 36 años, egresado de la Universidad Santa María y especialista en derecho corporativo de la Universidad Metropolitana. “Según un informe de la corte distrital de Estados Unidos, Maionica Pajovic, tuvo contacto con Antonini Wilson para informarle que PDVSA pagaría todos los gastos y penalizaciones en las que el hombre del maletín incurrió luego del traslado de 800 mil dólares en efectivo a Argentina”, sostiene Globovision.
“Además, siempre según el documento judicial, Maionica entró en la negociación del caso de Antonini por un llamado del vicepresidente de la República y altos funcionarios de la DISIP”, agrega el sitio.
Antonio José Cánchica Gómez (prófugo de la Justicia), de 37, y Rodolfo Edgardo Wanseele Paciello también fueron vinculados a la causa como cómplices de la conspiración. Aunque el nombre de Cristina Fernández no está mencionado en la acusación directamente, el fiscal Mulvihill, que presentó los cargos en la audiencia del miércoles, la citó al describir una conversación sostenida por Durán y Antonini en la que el primero le comentó que el destino del dinero era para la campaña presidencial de la candidata kirchnerista.
La trama
De acuerdo con el Nuevo Herald, los investigadores grabaron distintas conversaciones a través de Antonini.
Según la denuncia criminal, los hechos ocurrieron así: el 4 de agosto, las autoridades argentinas confiscaron una valija con unos 800,000 dólares que llevaba Antonini a su arribo al aeropuerto Jorge Newbery de Buenos Aires en un vuelo privado.
Los acusados ayer y otras personas no identificadas en la denuncia buscaron la ayuda de Antonini para que ''ocultara a la gente de Argentina y otros, la fuente y el destino y el papel del gobierno de Venezuela en el intento de enviar los 800,000 dólares'', afirma el documento.
El 23 de agosto, Durán Kauffman y Maionica se reunieron con Antonini en Fort Lauderdale y le revelaron el nombre de la candidata. Durán le explicó a Antonini que había hablado con un alto funcionario de los servicios de inteligencia de Venezuela, en relación con la entrega fracasada del dinero y que el gobierno de Venezuela cubriría todos sus gastos y las multas derivadas de la confiscación.
Durán le pidió telefónicamente a Antonini que le enviara un poder de representación vía internet y le informó que su problema se estaba manejando ``al más alto nivel del gobierno venezolano''.
El 16 de septiembre, Maionica le comentó a Antonini que había decidido participar en este asunto a raíz de una conversación telefónica simultánea que mantuvo con la vicepresidencia de Venezuela y la Disip. No se aportaron nombres de quienes participaron en la conversación.
Antonini, un residente de Key Biscayne con negocios de exportación a Venezuela, fue notificado del siguiente paso en la operación: se acordó enviar a un emisario de Venezuela para que hablara con él sobre las condiciones de su participación en el encubrimiento del fiasco del dinero.
El emisario, identificado como Antonio José Cánchica Gómez, se reunió con Antonini en Plantation, Florida y le pidió su colaboración con ''los abogados'' para sacarlo bien librado del problema en el que se había metido. Allí le pidió que firmara los poderes de representación.
Cánchica, según Maionica, era ''el último enlace'' de una cadena y su papel era de verificación.
Mientras se realizaba la operación, Wanseele se encargaba de vigilar los alrededores del lugar.
El 6 de noviembre, Maionica le informó a Antonini que lo llamaría un alto funcionario de la Disip con el nombre de Arvelo. Ese mismo día Antonini recibió la llamada de un individuo que se identificó con ese nombre y se dio por enterado de las exigencias que hizo Antonini a través del emisario.
El martes pasado, Maionica y Durán se reunieron en Fort Lauderdale para analizar el montaje de un proceso para falsificar la verdadera fuente y el propósito del pago de los 800.000 dólares.
Ayer, visiblemente demacrados y vestidos con uniforme de presidiarios, ambos empresarios conversaron con su abogado en la sala de audiencia después de ser notificados de los cargos.