El esperado móvil de Apple se empieza a vender esta tarde en el Reino Unido. Hoy se pondrá a la venta en el Reino Unido a las seis de la tarde en las tiendas del operador O2 y su distribuidor Carphone, además de las que llevan la enseña Apple Store.
Recién el 28 de noviembre -hay que suponer que a las seis de la tarde- se abrirá la venta en Francia y Alemania. La secuencia indica que se pretende mantener viva la ola durante la temporada navideña. A España no llegará hasta el 2008, y aunque oficialmente no se reconoce que Telefónica tenga el contrato firmado, los rumores predicen el lanzamiento para mediados de febrero.
El iPhone es un capricho caro: en el Reino Unido se vende a 269 libras (385 euros), casi un 48% más que en Estados Unidos. La compra obliga a un contrato de 18 meses cuya tarifa mínima es de 35 libras (50 euros): el desembolso total al que se compromete el comprador es de 899 libras (1.285 euros). En Alemania y Francia se venderá a 399 euros, y es probable que este sea también el precio inicial en España.
El modelo de negocio impuesto por Apple es audaz en mercados donde, a diferencia de Estados Unidos, en los consumidores prevalece la idea de que un móvil ha de ser subvencionado por el operador. La táctica comercial que dicta el fabricante consiste en atar al abonado, no en premiar su fidelidad.
El padrino de la criatura, Steve Jobs, ha definido el iPhone como "tres servicios en uno": teléfono, internet e iPod. Según Carolina Milanesi, analista de Gartner, el determinante para atraer al consumidor es el tercero de los mencionados: "El iPhone no es sino el último, y el mejor, de la familia iPod, pero además es un teléfono con acceso inalámbrico a internet". Lo primero que atrae del iPhone es su diseño minimalista: perfil fino, ángulos redondeados, carcasa bruñida.
Su signo de distinción es la pantalla táctil, desde la que se controlan todas sus funciones, con excepción del botón on/off y del control lateral de volumen. En cambio, las funciones estándar de un móvil no mejoran las de sus competidores, debido a la carencia de teclado y a la imposibilidad de enviar o recibir mensajes multimedia. Su cámara fotográfica tiene sólo 1,6 megapíxeles de resolución y no graba vídeos.
En la versión actual -se esperan otras el año próximo- el iPhone no utiliza las redes 3G, lo que se ha explicado por la necesidad de prolongar la duración de la batería. Éste es un asunto sensible, porque la batería no puede sustituirse: cuando se agote, habrá que enviar el iPhone al fabricante para reemplazarla.
El iPhone llega hoy a Europa
Cuatro meses ha tardado el iPhone en cruzar el Atlántico, precedido por una ola de expectación que ha excitado el deseo de los consumidores, incluso de quienes no podrán comprarlo. Hoy se pondrá a la venta en el Reino Unido a las seis de la tarde, más exactamente a las 18.02.