Otra ola de arrestos en Pakistán

Un portavoz del partido de la ex primera ministra Benazir Bhutto, el Partido Popular de Pakistán, afirmó hoy que al menos 800 de sus miembros fueron arrestados durante la noche.

Benazir Bhutto denunció la detención de cientos de opositores Foto: EFE
Benazir Bhutto denunció la detención de cientos de opositores Foto: EFE

Miles de activistas del PPP, liderado por la ex primera ministra Benazir Bhutto, han sido detenidos desde la imposición del estado de excepción en Pakistán, denunció hoy la formación.

"Miles de nuestros activistas han sido detenidos. Sólo en Lahore, 900 miembros del Partido Popular de Pakistán están arrestados porque el Gobierno tiene miedo de Bhutto y de su llamamiento a manifestarse", dijo el portavoz del partido en la región del Punjab, Ghulam Abbas.

Abbas aseguró que el PPP mantiene la convocatoria de una marcha entre la ciudad de Lahore y la capital del país, Islamabad, para el próximo día 13 con el fin de luchar "contra el estado de excepción, por unas elecciones libres y por los derechos del pueblo".

"El fiscal general de Pakistán [Malik Qayyum] ha dicho que gracias al estado de excepción ya no hay atentados con bomba. Pero para mí lo que eso demuestra es que el Gobierno ha patrocinado los atentados", denunció Abbas.

La líder del PPP y ex primera ministra Benazir Bhutto lanzó ayer un ultimátum al presidente y general, Pervez Musharraf, para que levante el estado de excepción en el país o, de lo contrario, movilizará a sus partidarios el día 13.

Musharraf declaró el estado de excepción el pasado sábado, escudándose en el deterioro de la ley y el orden y en las "injerencias" del poder judicial en las actividades del Gobierno.

El presidente de EE.UU., George W. Bush, telefoneó hoy al presidente paquistaní y líder militar, Pervez Musharraf para instarle a celebrar cuanto antes elecciones parlamentarias y colgar su uniforme militar, mientras las fuerzas de seguridad del país se preparan para aplacar nuevas protestas contra el estado de emergencia.

Bush, que con este paso irrumpió por primera vez en la crisis política paquistaní, dijo que en la conversación de 20 minutos que mantuvo con Musharraf le transmitió la imposibilidad de ser presidente y jefe militar al mismo tiempo.

"Mi mensaje fue muy sencillo, muy fácil de entender, y éste es que Estados Unidos quiere que celebres unas elecciones, como estaba previsto, y que te quites el uniforme", declaró Bush durante una rueda de prensa junto al presidente francés Nicolas Sarkozy en Virginia.