Benazir Bhutto, hablo telefónicamente con la prensa desde la residencia de Lahore donde ha sido confinada por una semana en arresto domiciliario para evitar que participe hoy en una marcha de protesta.
"No tiene idea de cuán grave es la actual crisis política. Se está convirtiendo en un obstáculo en el camino a la democracia y por tanto debe irse. Si no se restaura la democracia, la existencia de Pakistán estará en riesgo", afirmó.
Es la primera vez que Bhutto exige a Musharraf que renuncie, pues hasta ahora sólo pedía su alejamiento del puesto al frente del Ejército. Previamente había tenido negociaciones además con él para compartir el poder.
Las relaciones se rompieron cuando Musharraf, un general que llegó al poder mediante un golpe de Estado incruento en 1999, impuso el estado de excepción en una maniobra que se cree buscó impedir que los jueces declararan ilegítima su reelección.
La dirigente opositora descartó la cooperación con el presidente. "No querría trabajar con él ni como primera ministra".
El domingo pasado, Musharraf anunció que habrá elecciones parlamentarias el 9 de enero, pero no dijo cuándo se levantará el estado de excepción, muy criticado a nivel internacional.
Bhutto justificó sus anteriores negociaciones con el presidente para compartir el poder. Las conversaciones de un año con Musharraf tenían como objetivo establecer una "ruta hacia la democracia", dijo a la BBC. "Pero él se desvió de esa ruta y llevó al país a la crisis".
Bhutto le exigió la renuncia a Musharraf
La líder opositora Benazir Bhutto reclamó hoy al presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, que renuncie a su cargo. "Es tiempo de que Musharraf se vaya. Tiene que renunciar como presidente y también como jefe del Ejército", dijo Bhutto a la prensa en una conversación telefónica.