El gobierno de Evo Morales insistió hoy en una retractación del embajador de Estados Unidos en La Paz, Philip Goldberg, luego de que no aceptó su aclaración de que sólo bromeaba cuando dijo que no le "extrañaría" que este país quisiera cambiar, además de la ONU, "la sede de Disney".
Según la Agencia Boliviana de Información (ABI, oficial), el portavoz de Morales, Álex Contreras, dijo que Goldberg seguirá sin ser "interlocutor válido" para el gobierno boliviano hasta que haga "una retractación pública".
El diplomático aclaró este viernes que sólo pretendía "distender" las tensas relaciones bilaterales con su broma, en la que aludía a la propuesta de Morales de trasladar de Nueva York a otro país la sede de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
El ministro de Exteriores boliviano, David Choquehuanca, quien como Morales pertenece a la etnia aimara del altiplano andino, tildó por ello al embajador de "racista" y aseguró que el comentario sobre la sede de Disneylandia era una ofensa al "movimiento campesino e indígena del continente".
Desde que el nacionalista, indigenista e izquierdista Morales asumió la presidencia boliviana en enero de 2006 no ha habido ni un mes sin roces, polémicas, denuncias y acusaciones mutuas entre los dos gobiernos.
Morales no acepta aclaración de embajador de EE.UU.
El presidente boliviano Evo Morales no aceptó la excusa del embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg de que se trataba de una broma lo dicho ante la propuesta de Morales de trasladar la ONU a otro país.