La denominada Generación X (propia de los años 90' e influida principalmente por la televisión) ha desaparecido para dejar paso a la que Yahoo! ha denominado como la Generación-I. La Generación Internet, o I-Generation está formada por jóvenes de entre 16 y 34 años, que no conciben un mundo sin Internet.
Según lo publicado por el diario El Universal, de México, la mayoría de ellos (el 60%) no se imagina la vida sin la llamada red de redes y casi la mitad (48%) transcurre al menos 20 horas a la semana “conectado”.
Para los de la Generación-i, la interactividad es algo cotidiano e incluso necesario. Una serie de usos e instrumentos forman parte indisoluble de sus relaciones sociales, de sus momentos de ocio y, en muchos casos, de su desempeño profesional. Además, son acérrimos consumidores de los teléfonos celulares y los Ipod.
Esta nueva cosmovisión, es especialmente dominante entre los que tienen menos de 20 años, puesto que para ellos la Red ha formado parte de su vida desde la adolescencia.
En términos cuantificables, en Estados Unidos, el Generational Media Study revela que la "autopista de la información" es el medio preferido por 45.6% de los habitantes entre 18 y 54 años, frente a la televisión con 34.6%; los libros acaparan 7.5% y la radio, 3.2%, igual que los diarios.
Motivados por lo digital, estos jóvenes ciudadanos de la "aldea global" encuentran en Internet, entre otras cosas, nuevas oportunidades de comunicación.
El tan conocido encuentro humano virtual les permite, a veces, desprenderse de las dificultades del encuentro personal y quedar así protegidos en el anonimato del universo on line.
Asimismo, a través de la red, la Generación-I vence las barreras témporo-espaciales pudiendo estar en contacto, en segundos, con personas de todo el mundo.
Los nuevos reyes del ciberespacio
La Generación-I (Generación Internet) está formada por jóvenes de entre 16 y 34 años, que en su mayoría son incapaces de imaginar un mundo sin "la Red". Para ellos la interactividad es moneda corriente y les permite romper con las barreras témporo-espaciales.